Daniel Negreanu por Pac8

Pocos jugadores en la historia del poker han estado más involucrados que Daniel Negreanu. Siempre dispuesto a dar su opinión y a defender el interés general del poker.

“Yo soy; primero, un aficionado al poker, y segundo un jugador. Me gustaría ver que la popularidad de este juego continuará creciendo y haré todo lo que pueda para proteger su integridad y su imagen."

“Para poder promocionar el juego, necesitamos desarrollar una base de aficionados que no consista sólo de los jugadores de los torneos de más alto buy in. Los jugadores en general debemos de involucrarnos más en “vender” el poker. Obviamente soy un gran aficionado del poker, pero más importante aun, soy un fan de la buena gente que hay en el poker.”

Pero empecemos por el principio. Daniel Negreanu nació el 26 de Julio de 1974 en Toronto, Canadá. Hijo de emigrantes Rumanos, el pequeño de los dos hermanos Negreanu pasó su primera adolescencia soñando con hacerse profesional del “snooker” y pasando todo su tiempo en los billares, donde sus compañeros de taco le enseñaron a jugar al poker en timbas caseras. Las timbas eran de lo más típico. Juegos de “acción”, muchos comodines, alcohol, humazo. Daniel aprende los rudimentos del juego e organiza partidas con sus amigos del instituto. Tras una temporada donando en la timba lo ganado en el instituto consigue ser ganador en ambas, y consciente de sus escasas posibilidades para dar el siguiente paso en el billar decide dedicarse profesionalmente al poker.

Abandona el instituto cuando sólo le faltaba un crédito para graduarse y decide convertirse en un rounder de los “charity casinos” de Toronto.
Daniel se lo toma con mucha seriedad. Lleva en una libreta un control casi de poker traker de todas las circunstancias posibles de anotar y decide jugar 40 horas semanales.

Desde el medio día que abren los casinos hasta las 8pm (salvo raras excepciones en las que se quedara hasta las 4 am que cierran si la partida es muy jugosa).

No hay que decir que a su madre, por mucha libreta que le enseñara no estaba muy conforme. Todos los días le preguntaba como le había ido, y para evitarle disgustos Negreanu opta por darle la contabilidad creativa. Intentó un par de trabajos normales de dependiente, pero no duró ni un mes.

Las partidas era principalmente 5/10 y 10/20 limit y parece ser que no eran pocos los rounders habituales. Pronto hacen pandilla y salen juntos tras sus sesiones. Negreanu durante esa época salió con la hoy también pro Evelyn Ng.

A pesar de la amistad Negreanu hace hincapié en que se jueguen duro entre ellos para evitar suspicacias de los jugadores recreacionales y no perder dinero.

“Todavía me acuerdo de hacerle check-raise a mi novia en el river con aire. Ella debía de estar más de $2,000 abajo en una mesa de 10 / 20$. Cuando vio mi mano… digamos que el taxi a casa no fue muy agradable :-) en fin, hice lo que tenía que hacer.”

Daniel jugaba de manera absolutamente disciplinada ocho horas, cinco días a la semana y si le hubieras preguntado cuanto iba arriba en la sesión te hubiera contestado

“Llevo dos horas jugando, así que según la media horaria de mi libreta… 84.50$”

aunque tuviera miles delante.

Pero una vez al mes más o menos era “party day” en el que se permitía jugar como un maniaco y hacer cosas raras sin tener en cuenta las matemáticas.
Así liberaba stress acumulado. Daniel dice que no le fue ni mucho menos mal en estos “party day” porque seguía jugando correctamente post flop, y además la imagen de estar loco le seguía todo el mes. Pero era consciente de que para ser ganador necesitaba disciplina, y el lunes volvía a jugar tight agresive…

Cuando cumplió 21 años se dirigió a Las Vegas con su bankroll de 3.000$, seguro que era suficiente para la semana que estaría allí. Aterrizo dispuesto a comerse el mundo y triturar las rocas de nevada, pero se encontró que Las Vegas lo pulverizó a él. Acostumbrado a ser el único toro del rebaño en un Toronto de calling stations, su agresividad no impresionaba en Las Vegas, donde los jugadores se aislaban con él y procedieron a quitarle su bankroll entero.

Dos días después de llegar estaba a 0… pidió dinero prestado pero eso solo le hizo volver a Toronto con el rabo mas entre las piernas.

Especialmente humillante fue durante las WSOP del 96. Tras una sesión de 20 horas decidió dejar su partida de 20 / 40 limit. 4 minutos después, al volver del baño camino de su habitación no había nadie en la poker room… se dio cuenta que por primera vez en su vida había sido definitivamente el primo de la mesa.

Aunque fueron tiempos duros, estas derrotas no hicieron más que animarle a mejorar. Volvió a Toronto, rehizo su bankroll y volvió a Las Vegas para donarlo en la partida 20 / 40 del Mirage… esto se repetiría varias veces (cinco o seis)… Pero Daniel aprendía de sus errores. Tras cada derrota estudiaba el porqué y añadía cosas a su arsenal.
Finalmente se pudo sentir el favorito de la mesa y permitirse quedarse en Las Vegas.

Una vez ya por fin un “Vegas regular” Negreanu entabla amistad con otros compañeros de quinta (¡y que quinta!), como Phil Ivey, Erick Lindgren, Jennifer Harman o John Juanda por mencionar sólo algunos. Quizás la ultima gran generación que aprendió a jugar en vivo antes del boom Moneymaker. Daniel siempre afirma que de aquellas cenas en los casinos todos juntos discutiendo manos y compartiendo opiniones vienen su buen juego y su versatilidad.

Finalmente llegaron los resultados. En 1997 gana dos eventos en Foxwoods a la vez que el trofeo al jugador más completo. En 1998, en su primera WSOP gana un brazalete ($2,000 Pot Limit Hold'em). Tenía 23 años, en aquel momento (y hasta el 2004) el record de precocidad en ganar un brazalete. De ahí el apodo “Kid Poker”, que tal vez hoy en día ya no pegue tanto a alguien de treinta y tantos.

Negreanu había llegado. Era muy conocido en el circuito y económicamente tenía su vida solucionada. Decidió dejar de patearse el circuito de torneos y centrarse en jugar un par de días a la semana High Stakes Cash en el Bellagio y dedicar el resto de su tiempo al golf y a pasárselo bien con sus amigos.

Como dice él mismo “hay que tener cuidado con lo que deseas”, porque un exceso de fiesta y el que se le fuera de las manos su afición a la bebida provoco muchas cosas como la siguiente:

“En mi 26º cumpleaños, me puse en evidencia delante de mis colegas y no me acuerdo de mucho de lo que hice. Estaba bebiendo chupitos ”Kamikaze” en la mesa tras ya haber previamente bebido por una semana en una noche. Me desperté sin acordarme siquiera un sólo detalle de las manos jugadas esa noche. No tenía ni idea si había ganado o perdido hasta que llegue al Bellagio el día siguiente para descubrir 70,000$ menos en mi caja de seguridad.
Pasé de tener la vida resuelta en enero a estar casi arruinado en agosto. ¡Que vergüenza! Regalé un bankroll que me había costado años y años construir. Todo ese trabajo por el desagüe en medio año. ¡Que patético! ¡Que vergüenza!
Así que tuve que empezar desde cero. Pude rescatar suficiente dinero para asegurarme que podía pagar las facturas y otros gastos, pero desde luego no tenía el dinero suficiente para continuar jugando límites altos. Tuve suerte, sin embargo en que tenía gente cercana a mí dispuesta a prestarme dinero hasta que pudiera recuperarme.
Volví al circuito en diciembre de 2000, y hasta el presente día. No cambiará nada de lo que sucedió en el año 2000. Estaba roto mental y físicamente, y fui obligado a rehacerme completamente. Aprendí muchísimo de aquella experiencia. Me ha cambiado la perspectiva del poker, el alcohol y hasta de la vida.”

Tras este bache emergería el mejor Negreanu. En el 2003 demostraría su versatilidad ganando el brazalete del juego mixto H.O.S.E. (como H.O.R.S.E pero sin Razz), pero seria 2004 cuando destapa el tarro de las esencias.

11 mesas finales, incluyendo dos victorias en WPT (Borgata y Bellagio) y otro brazalete en las WSOP (Limit). Sus ganancias ese año fueron de 4.465.907$ (es segundo en la lista de todos los tiempos con 11,278,152$ sólo tras un Jamie Gold que ganó sus 12,170,024$ en un sólo torneo) pero casi más importante fue nombrado Player of the Year de forma consecutiva por las WSOP, Card player magazine y la WPT.

Obviamente semejante ritmo es difícil de mantener, y más cuando con los años ha diversificado sus intereses, ya sea colaborando con Doyle en el Super Sytem II, escribiendo artículos y libros, haciendo su web / escuela, videos instructivos, juegos, su propio skin de poker en Internet (hoy integrado en PokerStars), o siendo la imagen de la poker room del casino Wynn en Las Vegas, donde bajo el título de “embajador del poker” desafío a cualquier jugador del mundo a jugar HU en varios juegos por 500.000$ cada uno .

El acuerdo con el Wynn no sería muy longevo, ya que le exigía exclusividad y le impedía jugar en el “Big game” del Bellagio.

Pero esto no quita que Negreanu siga sumando éxitos y brazaletes. En este ultimo año sin ir mas lejos ganó un brazalete en 2.000$ Limit Hold'em, e hizo mesa final en el 5.000$ Pot-Limit Omaha y las WSOP Europa.

Pero dejando aparte que Negreanu es sin duda uno de los mejores jugadores del mundo, es también sin duda uno de los más sinceros e extrovertidos. Siempre está dispuesto a contar sus resultados (buenos o malos) y sus aficiones. Pionero de los blogs y de los foros, lo mismo habla de sus hábitos culinarios (es vegetariano), como su afición por el golf, los videojuegos (y del dinero que se juega a la Wii Sports con sus amigos), o de política (muy activo a favor de Obama este año).

Daniel lo mismo da su opinión del juego de otros jugadores del circuito, que se moja en una controversia (de los únicos que defendió de inicio el retraso de al mesa final de las WSOP), ataca o defiende las estructuras de los torneos o explica el por qué de las cosas, como la creación del evento de H.O.R.S.E de 50.000$ de buy in (está en el comité que hace los cambios) o la eliminación este año de los eventos con rebuy de las WSOP por que beneficiaba a gente como él, pros con mucho bank. (Negreanu es conocido por hacer docenas de rebuys )

No hay asunto suficientemente espinoso para él. Es capaz de sacar los trapos más sucios del circuito, como cuando acuso a Men 'The Master' Nguyen no sólo de jugar en colusión y obligar a sus caballitos a jugarle blando, sino también de robar fichas de alta denominación en los torneos de bajo buy in para luego usarlas en las mesas finales de torneos de alto buy in…

En fin… fuera de que estemos de acuerdo o no con todo lo que dice u opina, podemos darnos la enhorabuena de que el poker moderno tenga un embajador como Daniel Negreanu.

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