T.J. Cloutier por Pac8

Thomas James, (más conocido por sus iniciales T.J.) Cloutier nació el 13 de octubre de 1939 en Albany, California. T.J. fue un gran deportista en el instituto y consiguió una beca doble para jugar al béisbol y fútbol americano en la universidad de California (Berkeley). Pero tras caer enferma su madre, tuvo que dejar la universidad para trabajar y ayudar a pagar las facturas del médico. El problema fue que al dejar los estudios, se anuló su prorroga y el ejército lo reclutó. Cuando finalmente se licenció del ejército, se presentó en las oficinas del equipo de fútbol canadiense (pequeñas modificaciones sobre el americano) de Montreal y obtuvo un trabajo como jugador gracias a su “doble” nacionalidad (su padre había nacido en Canadá, y la liga tenía limitadas las plazas para “extranjeros”).

Tras cinco años de fútbol canadiense profesional, sus rodillas no aguantan más y tiene que dejarlo. Utiliza el dinero que tenía ahorrado, junto con la jubilación de su padre para abrir un negocio de proveedor de alimentos con su hermano, cuñado y padre. Trabaja días de 16 horas y el negocio no va mal, pero son absorbidos por una compañía rival y para hacer la historia corta, les estafan y el negocio fracasa. Por si fuera poco, T.J. además se divorcia (por segunda vez, se casó dos veces con su novia del instituto).

Tras una breve época conduciendo un camión de reparto, decide “emigrar” y deja California por el estado de la “estrella solitaria”. Corría el año 1976 y T.J. se dirige a Texas a trabajar en los pozos petrolíferos con 100$ en el bolsillo. Pronto se da cuenta que está ganando más jugando al poker que trabajando y decide hacerse profesional.

T.J. había comenzado a jugar al poker de adolescente mientras trabajaba como caddy en el campo de golf de San Francisco. Siguió jugando mucho en la universidad, en el ejército y en su época en Canadá. Aunque afirma sin reparos, que no siempre fue ganador, estas partidas completaron su aprendizaje y cuando llegó a Texas era ya un gran jugador.

T.J. aprendió a jugar en principio “No-Limit Lowball sin el joker” y “No-Limit High Draw Poker” pero durante los inicios de su carrera jugó algunas variantes de lo más curiosas, como en un card-room en Vancouver, donde se jugaba una forma de “spread poker” (descubierto) llamado "Sousem" que venia a ser una derivación del 5-Card Stud en el que una escalera de cuatro cartas o color de cuatro cartas ganaba a una pareja.

“Le dá un montón de acción al juego. Sobre todo al ser No-Limit. El único otro juego que se jugaba era “No-Limit ace-to-five lowball."

De vuelta en los pozos tejanos, T.J. juega en varias partidas distintas, y poco a poco se hace un nombre en el mundillo. Empieza a recibir algunos bancajes pequeños de organizadores de partidas altas en las que interesa completar la mesa.

T.J. habla de esa época como los buenos tiempos… Otra vez soltero tras su divorcio, se va a vivir a Shreveport, Louisiana y se pasa los días en el hipódromo y las noches jugando al poker con grandes jugadores. En aquella época juega con autenticas leyendas del 5-Card Stud, personajes que podrían perfectamente haber salido de la película “El rey del juego” y que si bien hoy sus nombres no nos dicen nada, los “old timers” (veteranos) como T.J. o Doyle no dudan en afirmar que no tenían nada que envidiar a los jugadores de hoy.

Lo que los americanos llaman el “Sun Belt” y que vienen a ser los estados cálidos de los USA era donde estaba casi toda la acción del poker en aquella época. Así que T.J. como otros “road gamblers” se pasaba el tiempo en la autopista, (“fading the White line” lo llamaban) conduciendo de ciudad en ciudad buscando buenas partidas. Tres días a la semana se hacia 320 kilómetros para ir a jugar a Dallas en una partida con ciegas 5$-10$-25$ y buy in de 500$ o 1000$. Tuvo tan buenos resultados en ella, que pronto tuvo que darle la mitad de su acción al organizador de la misma para que le dejara seguir jugando.

Eran tiempos de personajes oscuros y de trampas. T.J. no jugo 7-Card Stud hasta hace muy poco.

“Porque he visto en Texas lo que se puede hacer con una baraja. Nunca me gustó un juego en el que la misma persona recibe siempre la primera carta como pasa en el 7-Card stud. He visto suficientes trampas y “mecánicos” (argot para referirse a los que pueden hacer trampas al repartir cartas) en mi vida que podrían hacer ganar todos los potes a un jugador si el dealer era el adecuado”

En Dallas conoce a quien seria su tercera y actual mujer, Joy. Ella trabaja allí de secretaria, así que T.J. decidió mudarse a Dallas.

En 1989 T.J. es recomendado a Lyle Berman. Este estaba buscando un buen jugador para bancar en todos los grandes torneos, y es el inicio de una buena amistad. Lyle es muy generoso con las cantidades que presta a T.J. y este corresponde con muy buenos resultados.

T.J. es sin duda uno de los grandes jugadores de todos los tiempos, si bien no es especialmente mediático. En el Poker Hall of Fame desde 2006, y en el comité de las WSOP, tiene en su posesión múltiples récords. Hoy en día estos se difuminan con lo mucho que ha crecido el poker moderno. Tiene 6 brazaletes en distintas modalidades ( PLO, PLO Hi-lo, Razz, Pot limit holdem y No limit Holdem), 60 torneos grandes ganados, 9.242.240$ dólares de ganancias, ha entrado 55 veces en el dinero en las WSOP y sin duda tiene el mejor currículo de los que no ganaron nunca el main event.

T.J. Cloutier ha quedado entre los 5 últimos cuatro veces y jugado el HU dos veces.

La primera vez fue en 1985, era su tercera participación en el main event y se enfrentaba a Bill Smith.

“La clave de la partida fue una mano en la que Bill subió un poco y yo vi un As en mi mano. Ni vi la otra, aunque lo aparenté. Le resubi all-in para que tuviera que tomar una decisión crucial. Bill había empezado a beber y solía regalar las fichas cuando estaba borracho. Me vio con 33 y mi segunda carta resulto ser otro 3 y Bill gano.”

“Bill Smith era uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Sobrio era uno de los jugadores más tight que has visto en tu vida, pero cuando estaba medio borracho era el mejor jugador contra el que nunca jugué. El problema es que cuando se pasaba de medio borracho era el peor jugador del mundo. Sabías cuando estaba ya borracho del todo cuando empezaba a cantar el flop. Si caía 7-4-10 decía “¡21!” o algo así. Pero cuando era joven o aún no estaba borracho era increíble. Sabía cuando tirarse de un trío, o cuando pagar con tercera pareja. Era de otra galaxia, pero acabo siendo un alcohólico y se acabo para él.”

Su segundo HU fue en el 2000 contra Chris “Jesus” Ferguson. Jugando muy bien contra un Ferguson con muchas fichas, lo consiguió tener contra las cuerdas a falta del river con solo tres outs. Tres nueves salvaban a Chris y uno apareció para darle el titulo.

Todo jugador de poker tiene historias de bad beats que contar pero T.J. tiene una de las pocas que merece ser contadas.

“En el 2000 tenia a Chris Fergunson muerto a menos que saliera un 9 y lo atrapó. El siguiente torneo que jugué también llegue al HU y tenia a mi rival muerto a menos que saliera un 9 y salió. Después en el “Tournament of Champions” jugué el HU con Brian Saltus y también lo tenía contra las cuerdas a menos que saliera un 9. Salió y me hizo una escalera. Perdí tres torneos seguidos en los que mis oponentes estaban muertos a menos que saliera una carta en particular y todos la consiguieron. La diferencia para mi bolsillo debió de ser de más o menos 2 millones de dólares, pero yo no me quejé ni una sola vez.
Sin embargo en los siguientes seis meses tuve que escuchar por lo menos 200 historias de bad beats ajenos, y todo el dinero de esos potes juntos no debía de pasar de 2.000$. Siempre me hace gracia recordarlo. Las cosas son asi.

El juego de T.J. puede que se haya quedado un poco anticuado. Jugador muy tight, T.J. espera situaciones muy favorables y usar su buena lectura para llevarse dinero muerto. Su objetivo es llegar con un stack decente a la mesa final en las que suele dar lo mejor de sí.

T.J. afirma tener una memoria fotográfica, que le permite recordar las características del juego de sus rivales.

“Si jugamos juntos al poker hace 5 años, no me acordaré de tu nombre, pero me acordaré de tu cara y cómo jugaste tus cartas en determinadas situaciones, de cuales son tus tendencias. Es como si se abrieran páginas de un libro en mi mente.”

T.J. es un gran jugador de torneos, cash y un especialista en No-Limit. Afirma sin dudar que:

“Siento en mis huesos que puedo jugar con quien sea, no temo a ningún jugador que este vivo”

Sin embargo T.J. no juega en el “Big game” ni en partidas altas similares. ¿el motivo?
Por desgracia T.J. es tan o más famoso por sus “leaks” (fugas, pérdidas de bankrol en inglés) que por sus triunfos. Las mesas de dados han sido uno de sus grandes vicios a través de los años, y se ha dejado autenticas fortunas en ellas (3 millones estimados por el propio T.J.). Ha llegado al punto que es tan del dominio público, que hoy en día creo que no es exagerar si en una de cada tres conversaciones sobre T.J. no se menciona las mesas de “craps”.

En el 2004 tuvo problemas serios de salud, desmayándose en una mesa y teniendo que ser operado de un tumor. Pero no le ha impedido volver a ganar torneos otra vez.

Con los fields tan enormes que hay hoy en día, es muy improbable que T.J. se saque la espina del main event, pero esperemos que no sea la última vez que vemos a Thomas James Cloutier en un HU de un torneo importante, pero sí que sea la última que un 9 deja con la miel en los labios a una autentica leyenda, a uno de los últimos y auténticos “road gamblers”.

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