La decisión de Isai

Analizamos las causas, las consecuencias y el escenario tras la compra de Full Tilt Poker por parte de PokerStars.

El 31 de julio de 2012 se recordará ya como el día del fin de la pesadilla para los jugadores que tenían su dinero atrapado en Full Tilt Poker desde el cierre de la compañía en abril de 2011 para los estadounidenses y en el mes de junio para el resto de jugadores internacionales.

En el mes de abril de este mismo año surgían los primeros rumores sobre la posible compra de Full Tilt Poker por parte de PokerStars previo acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y tras el fiasco de un primer intento de venta al Groupe Bernard Tapie.

Ayer, tres meses después, el rumor se convertía en noticia y el acuerdo a tres bandas entre PokerStars, el Departamento de Justicia y Full Tilt Poker se materializaba con los respectivos comunicados de las partes concretando los puntos del mismo: PokerStars adquiere Full Tilt tras pagar al DoJ y reembolsará los fondos de los jugadores de todo el mundo.

Una vez despachada la fanfarria, y con el olor a la pólvora de los fuegos artificiales aún flotando en el ambiente, toca analizar el escenario que nos deja la noticia que todo el mundo estaba esperando. Para comenzar, y teniendo en cuenta que hablamos de dinero, conviene echar mano de la calculadora para valorar la operación.

El acuerdo cifra en 547 millones de dólares la cantidad que PokerStars paga al DoJ por los activos de Full Tilt. De esta cantidad, el DoJ reembolsará los fondos de los jugadores de Estados Unidos. Además, PokerStars deberá abonar 184 millones más que se adeudan a los jugadores del resto del mundo, con lo que la cantidad total del trato se sitúa en 731 millones de dólares.

En 2006 había que tomar una decisión; permanecer en Estados Unidos o abandonar el mercado

Podemos vaticinar sin, seguramente, equivocarnos demasiado que la mayor parte de los 184 millones de los jugadores no-USA irán a parar a las cuentas de PokerStars (ya se ha anunciado que se facilitará este procedimiento) y muchos se quedarán en la reabierta FTP.. Probablemente, una cantidad considerable de los fondos de los jugadores USA (se estiman en unos 150 millones, aunque no hay datos oficiales), que tendrán que solicitar a través del DoJ, también irá a parar tarde o temprano a las cuentas de PokerStars de todos esos jugadores estadounidenses que han emigrado del país para seguir jugando. Si decimos que de los 731 millones, 200 pueden acabar perfectamente convertidos en liquidez para la sala -y, por tanto, gasolina para su negocio- seguro que nadie se extrañaría.

Ahora echemos la vista atrás para recordar qué es lo que ha ocurrido en el mercado internacional del poker en los últimos años.

Tras la aplicación de la UIGEA el 13 de octubre de 2006, la ley que impedía las transacciones bancarias con los operadores de juego online en Estados Unidos que se consideraban ilegales- PartyPoker, la sala líder del mercado en ese momento, tomaba la decisión de abandonar su negocio en Estados Unidos tras las acciones emprendidas por el Departamento de Justicia que derivaron en una serie de acuerdos por los que PartyGaming abonaba 105 millones de dólares al DoJ en concepto de multa. Por otra parte, y atendiendo a los cargos individuales contra él, Anurag Dikshit, entonces propietario de la mayor parte de la compañía, pagaba nada menos que 300 millones a la Justicia de los Estados Unidos.

PokerStars creció con una operativa de negocios brillante y con los fondos de los jugadores bajo control

En 2006, las compañías que operaban poker online en el país se encontraban ante una gran disyuntiva; abandonar el mercado de Estados Unidos, el más importante del mundo, o buscar las argucias legales que les permitieran continuar su operativa. Isai Scheinberg tomó una decisión.

Según la acusación del caso Black Friday por el que ya han sido condenados varios de los 11 encausados que han reconocido los cargos, PokerStars, Full Tilt Poker y Absolute Poker, con la colaboración de varios individuos, crearon un red de empresas ficticias para saltarse la prohibición con las que procesarían el dinero de los jugadores desde los bancos hacia las salas de poker online.

Esa decisión les convierte en los actores protagonistas del mercado. Por poner el asunto en perspectiva, PartyGaming, tras anunciar su retirada del mercado estadounidense, pierde en 24 horas el 60% de su valor en la bolsa de Londres.

Entre octubre de 2006 y abril de 2011, PokerStars y Full Tilt Poker (y en menor medida Absolute/UB, lo que se convirtió en la red Cereus) marcan el ritmo del poker internacional pero el cierre de sus operaciones USA tras la intervención del FBI y el Departamento de Justicia puso de manifiesto el valor de otra decisión de Isai Scheinberg.

Mientras PokerStars creció con una operativa de negocios brillante y la segregación de los fondos de los jugadores como pilar fundamental, Full Tilt y Absolute/UB demostraron que la gestión de su negocio había sido calamitosa y, más aún, fraudulenta, ocasionando un agujero económico de millones y millones de dólares entre los jugadores de todo el mundo y los empleados y prestadores de servicios de ambas compañías.

Scheinberg sabe que el futuro del poker pasa por Estados Unidos

Esas dos decisiones de Isai Scheinberg, permanecer en Estados Unidos -aún a costa de situarse en una zona gris legal- y mantener una operativa de negocio honesta, han fraguado en que, poco más de cinco años después y por menos de 400 millones de dólares (permitámonos la licencia de restar nuestra estimación de lo que irá a parar a la liquidez de la sala), PokerStars haya conseguido acumular probablemente más del 80% de la cuota de mercado mundial, eliminando por el camino al único rival que parecía poder hacerle sombra.

Tras el acuerdo con el DoJ, las responsabilidades civiles de PokerStars y Full Tilt como empresas con la Justicia de Estados Unidos han quedado resueltas y en el mismo se explicita que podrán optar a los futuros procesos de licencias, ya sea a nivel federal o estatal, que puedan abrirse tras la legalización del poker online en Estados Unidos.

Sin embargo, los cargos criminales contra los individuos seguirán abiertos y el DoJ ya se ha cobrado la cabeza corporativa de Scheinberg, que deberá abandonar cualquier puesto ejecutivo en PokerStars en un plazo de 45 días. Ahora falta saber qué deparará el futuro judicial a Isai Scheinberg pues los cargos que se le imputan (como a Ray Bitar, Paul Tate y Scott Tom) son muy graves. Como veíamos anteriormente, a Anurag Dikshit evitar la cárcel le costó 300 millones de dólares y los delitos a los que se enfrenta el propietario de PokerStars son mucho más duros.

Tras el Black Friday, Isai Scheinberg bien podría haber continuado operando su exitoso negocio en PokerStars en el resto del mundo, ajeno a sus problemas en el reino del Tío Sam y esquivando a la justicia del país sin hacer demasiado ruido. Pero no. Ha tomado la otra decisión y el motivo es evidente.

La última decisión de Isai, como las anteriores, es también una decisión a largo plazo. Scheinberg sabe que el futuro del poker online, y por tanto el de la compañía que creó hace ya más de diez años, pasa indefectiblemente por Estados Unidos y su guillotinada cabeza corporativa es uno de los peajes que tendrá que pagar si quiere que PokerStars tenga algún futuro en los próximos lustros. Pero a buen seguro tendrá que abonar una factura personal muchísimo mayor.

El futuro nos dirá si la última decisión de Isai ha sido la correcta.

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