Doyle Brunson pide que se permitan las armas de fuego en las poker-room de Las Vegas

El padrino del poker norteamericano no esconde su postura respecto a los recientes acontecimientos sucedidos en Las Vegas pero, ¿sería esa la solución?

No solo la comunidad del poker o el juego, sino el mundo en general está todavía conmocionado por lo sucedido ayer en la zona sur del Strip de Las Vegas, cuando Stephen Paddock de 64 años, se coló en el piso 32 del Mandalay Bay Resort & Casino con 23 armas automáticas, reventó una de las ventanas y abrió fuego de forma indiscriminada contra las más de 5.000 personas que presenciaban un concierto en una zona anexa al complejo.

El balance, en estos momentos, es de 59 muertos y 515 heridos, lo que significa la mayor masacre en la historia de Estados Unidos por arma de fuego, por delante de los 50 muertos del Pulse Nightclub en 2016, la masacre de Virginia Tech en 2007 con 33 fallecidos o la matanza de Columbine en 1999 donde murieron 15 estudiantes.

Con estos antecedentes y una situación caótica en el corazón de una ciudad tan relacionada con el poker como es Las Vegas, era de esperar que los pesos pesados del mundo del naipe reaccionaran a lo sucedido a través de las redes sociales.

La tónica general de los tuits y comentarios vertidos en redes era de dolor, luto y conmoción por lo sucedido, sin embargo, un claro peso pesado del poker americano, residente en Las Vegas y regular de una sala de poker tan importante como es la del Bellagio, Doyle Brunson, no se mordió la lengua a la hora de proponer una solución o medida a tomar para que no vuelvan a suceder cosas de este estilo.

Para Doyle, las armas de fuego deberían estar permitidas en las salas de poker. Así de claro y contundente. De esta forma lo manifestaba en Twitter:

No pueden quitarnos nuestras armas. Si eso sucediera, solo los criminales las tendrían. Pienso hablar con la seguridad de los casinos para que permitan portar armas en las poker-room”.

¿Alguien, en su sano juicio, cree que esta sería una buena medida a tomar? Un lugar donde los nervios están tan a flor de piel, donde los bad-beats mueven tantas emociones y donde se juega uno contra otro y no contra la casa, parece que llevar una pistola en el bolsillo no resulta lo más tranquilizador del mundo, eso seguro.

¿Qué os parece la idea de Doyle? ¿Estamos todos de acuerdo en que no resulta una buena idea, verdad?

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