La dura vida de los jugadores noruegos

Las leyes prohíben la celebración del Campeonato Noruego de Poker en su país, por lo que anualmente tienen que hacer la maleta.

Por cuarto año consecutivo, más de un millar de jugadores noruegos se desplazan fuera de las fronteras de su país natal para disputar el Campeonato Noruego de Poker.

Pues nada, cruzaremos el charco para echarnos unas manillas...
Pues nada, cruzaremos el charco para echarnos unas manillas...

El mítico club inglés Dusk Till Dawn, Suecia y Letonia han sido las anteriores sedes de esta competición. En el Royal Casino de Riga, la capital letona, se dieron cita el año pasado más de 1.500 jugadores.

En la edición de 2012 del Norgesmesterskap i poker, se espera que más de 1.200 ciudadanos noruegos hayan viajado hasta Dublín para participar en una semana de eventos reservados sólo para ellos en el Citywest Hotel hasta el 1 de abril, aunque la organización ofrecerá algún que otro paralelo abierto a todo el público.

Frode Fagerli, el impulsor del torneo, explicó la situación al Irish Times.

Bajo las leyes noruegas, si pagas por participar, hay premios y la suerte es un factor en el resultado, eso es una lotería. Realmente sólo te permiten apostar en juegos estatales como loterías, apuestas deportivas, carreras de caballos y cosas así.

No es que se hayan buscado tampoco un lugar en que el la legislación sea especialmente clara. En Irlanda los casinos son ilegales desde 1956, pero la industria ha mantenido su oferta bajo el paraguas de los clubs privados, de los que hay que ser miembro para poder jugar.

Como ves, los jugadores noruegos tienen muy claro cuándo pedir las vacaciones anuales. No es mal plan reservar una semanita al año para visitar algún lugar de Europa con los conocidos del mundillo del poker.

Ese es el espíritu, imaginamos, porque visto desde fuera parecen unos parias más entre los muchos maltratados por las diferentes legislaciones que tratan al poker como si del bingo o una tómbola se tratara.
 

Comentarios