En Estados Unidos siguen sin aclararse

El acuerdo bipartito para legalizar el poker a costa del resto del juego online sufre por la falta de comunicación entre las partes.

Los líderes republicano y demócrata del Senado norteamericano, John Kyl y Harry Reid, han demostrado en sus últimas declaraciones que hay una evidente falta de comunicación que impide avanzar en la lucha por legalizar el poker online en Estados Unidos.

Los analistas de los diarios online más importantes de Las Vegas se muestran bastante pesimistas con el desarrollo del proyecto de ley que pretende legalizar el poker online, tal y como quieren los demócratas, a cambio de reforzar las lecturas más restrictivas de la UIGEA y la Wire Act que prohibirían cualquier otro tipo de juego online, objetivo que persiguen los republicanos.

El senador Harry Reid culpa de todo a sus adversarios políticos en LasVegasReviewJournal, con una respuesta directa a la pregunta de qué está evitando que se presente la ley a votación.

Los republicanos.

Reid necesita al menos una docena de apoyos en el otro lado del hemiciclo  para conseguir la mayoría necesaria para aprobar la ley en esta primera instancia, contando como asegurados al menos cuarenta y cinco fotos a favor entre los suyos.

Hasta el momento, no tenemos ninguno.

Así de lacónico y contundente.

El senador Heller, representante republicano elegido por el estado de Nevada y uno de los encargados de recabar estos votos entre los de su bando, no perdió la cara cuando la prensa le buscó para dar respuesta a estas declaraciones.

Esa es su respuesta para todo. Echar la culpa a los republicanos.

Tanto Heller como su colega Kyl dicen permanecer interesados en llevar adelante la legislación , echando de menos más comunicación con la parte contraria, como recoge GamblingCompliance.

Yo no asumiría que haya algo que este retrasando la ley. Simplemente pregúntele a Harry Reid. Creo que él también querría verla salir adelante. No he hablado con él, pero creo que le gustaría.

Esta falta de iniciativa de Reid también se insinúa en las declaraciones del senador Dick Durbin, el número dos de la representación demócrata en el Senado, que además reconoce que no tiene una posición clara al respecto, .

No sé mucho de eso. Ni siquiera me he enterado de si al final lo van a poner encima de la mesa o no.

Sorprendentes declaraciones de uno de los máximos representantes del grupo cuyo apoyo Harry Reid parece presumir de tener asegurado.

Ambas representaciones están envueltas en las maniobras políticas inherentes a un tema que a unos les afecta ideológicamente, en este caso los republicanos, y a otros a nivel de política estatal, como puede ser el caso de los demócratas y Harry Reid, que tienen que hilar fino a la hora de lidiar con los intereses de los estados que ya han dado un paso adelante a la hora de lanzarse a regular un mercado interno.

Para más inri, siempre cabe la posibilidad de añadir el proyecto a una ley superior que el bando republicano no se atreva a vetar, un último recurso que requeriría una nueva tanda de negociaciones para evitar represalias políticas en otros campos.

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