La Liga de Fútbol Profesional presenta alegaciones al anteproyecto de Ley del Juego

Cuando hoy, día 11 de enero, finaliza el plazo de presentación de alegaciones al anteproyecto de la Ley del Juego, a los gestores del asunto les ha salido un grano en la frente que les va a costar ignorar: la Liga de Fútbol Profesional.

“La LFP ha presentado esta mañana alegaciones al denominado ‘Borrador del anteproyecto de regulación del juego’ por tener profundas discrepancias con el texto”. Así comienza la nota que hizo ayer pública la Liga de Fútbol Profesional, que entiende que sus derechos se ven vulnerados con esta nueva legislación.

rosell florentino

A estos dos señores tampoco les gusta la ley

Es obvio que “la madre del cordero” de esta ley son las apuestas deportivas y la Quiniela y aquí los clubes de fútbol -recordemos que sin ellos no hay fiesta- ya están reclamando que su trozo del pastel se ve más pequeñito. “La LFP es la responsable de la organización de sus competiciones (Liga BBVA y Liga Adelante) y de su explotación comercial en el más amplio sentido, según definen los Estatutos de la LFP, ratificados por el CSD”, recuerdan los señores del fútbol.

La Liga ve un denominador común en todo el texto en los aspectos que les incumben: “la limitación de los derechos existentes o la negación de los que pudieran corresponderle. Si esta línea se mantiene la posición de la LFP que se anuncia desde este momento es la iniciar toda clase de acciones para preservar sus derechos y para evitar que utilicen sin contraprestación –o con contraprestación manifiestamente insuficiente- los derechos relativos a sus competiciones por empresarios públicos o privados para la gestión de sus propios negocios”.

“Respecto a las apuestas deportivas, la Ley debe establecer un retorno a las entidades organizadoras, como sucede en otros países europeos. Y respecto a la Quiniela debe, cuanto menos, partirse de la situación actual para garantizar el cumplimiento de las obligaciones de la LFP”, termina la nota de la Liga.

Es evidente que el poker es una actividad “residual” dentro de la Ley del Juego y, más aún, debido a la escasa iniciativa que parecen haber mostrado durante los últimos meses las empresas del sector. Tanto PokerStars como Full Tilt Poker no han mostrado demasiado interés en un asunto que debería resultarles vital. Sus razones tendrán, pero se evidencia que el mercado español es una anécdota dentro del maremagnum legal en el que se hallan sumidos los dos gigantes del mercado.

Para ellos, el caballo de batalla se encuentra en Estados Unidos y en si realmente van a poder operar en ese mercado una vez que se abra de nuevo.

Mientras tanto, en España la incertidumbre es absoluta. La vaguedad del texto -ni siquiera los propios afectados entienden demasiado bien muchas cuestiones del mismo-, cuando no las disposiciones absolutamente grotescas, en cuanto a fiscalidad se refiere, para algunos tipos de juego como podría ser el poker, hacen que el horizonte posible sea en estos momentos un completo misterio.

Eso sí, el Séptimo de Caballería (llámese LFP) ha llegado a la batalla y ésta se prevé larga y cruenta. O quizás no. Quién sabe nada.

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