Liv Boeree explica los factores clave en la toma de decisiones en una nueva TED Talk

La Team PokerStars Pro volvió a ser la ponente de una TED Talk en la que intentó asemejar factores del poker llevados a la vida cotidiana, como la suerte o la intuición.

¿Qué es mejor? ¿Tener suerte o ser muy bueno? ¿Ser escrupulosos con los análisis a la hora de tomar nuestras decisiones o es mejor que nos guiemos por nuestras intuiciones o por nuestro “sentidiño”? Estas  y otras preguntas se las formuló recientemente Liv Boeree en una (y ya van tres) TED Talk donde se enfrentó a un público potencialmente ajeno al mundo del poker.

Sin embargo, la capacidad de palabra y comunicación de la Team PokerStars Pro está fuera de toda duda. Son muchas ya las veces que se ha enfrentado a audiencias que poco o nada saben del poker, pero como en esta ocasión, siempre ha salido airosa. Esta vez, el hilo conductor de la exposición de Liv fue poner sobre la mesa tres factores que, tanto en el poker como en la vida cotidiana, tienen un papel importante en nuestra toma de decisiones.

Suerte

Cuando estemos experimentando el éxito, es importante tomarse un momento para preguntarnos de verdad cuánto de esto es realmente gracias a nuestra habilidad, porque a nuestros egos les encanta minimizar el factor suerte cuando ganamos.

Cuantificación​

El poker es un juego de probabilidades y precisión. Hay que tomar un entrenamiento para saber transformar palabras como “A veces”, “de vez en cuando”, “a menudo” y traducirlo a números, de esta forma conseguiremos traducir en chances específicas palabras vagas de nuestro vocabulario.

Intuición

Según Liv Boeree, todo aquel que quiera llegar a la cima del poker, a codearse con los mejores, deberá dejar sus intuiciones a un lado y basar su toma de decisiones en un análisis lento y meticuloso de cada situación.

Nuestras intuiciones no son tan correctas o cercanas a la perfección como a nosotros nos gustaría creer. El instinto está bien, pero solo en situaciones donde tengamos mucha experiencia como para basarnos en él.

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