Sam Greenwood carga duramente contra el colectivo de “regs” alemanes de los High Roller

El canadiense lanzó un dardo envenenado a los jugadores alemanes después de ganar el $50k Challenge del Aussie Millions. Las respuestas no se hicieron esperar.

El canadiense Sam Greenwood no es alguien a quien guste especialmente ser el centro de las miradas. Su carácter (como el de su hermano) es más bien introvertido, tímido y no muy hablador, algo que no entra en conflicto para ser considerado uno de los mejores jugadores de torneos de la escena actual. De hecho, los resultados de Greenwood en los últimos meses hablan por si solos.

Sin embargo, aunque no es amante de meterse en demasiados charcos, recientemente ha sido el epicentro de un pequeño debate generado en Twitter, y que ha tenido a “los alemanes” como el objetivo de la crítica del propio Greenwood.

Antes de nada, intentemos contextualizar la situación. Sam Greenwood ganó este fin de semana el $50k Challenge del Aussie Millions, un torneo previsto para tres día de duración, pero que se decidió en apenas 5 horas. ¿El motivo? Solo 4 jugadores se registraron.

Lo jugaron el propio Greenwood y Jan-Eric Schwippert como regulares de este tipo de torneos, y les acompañaron Koji Fujimoto y Alex Foxen con perfiles más recreacionales. El torneo no llegó siquiera a anunciar el reparto de premios, aunque presumiblemente iba a acabar siendo un “Winner takes all”. Cuando Foxen y Fujimoto cayeron eliminados, el canadiense y el alemán repartieron por ICM con stacks casi iguales, dejando 38.800$ para el ganador. A la postre, Greenwood se llevó la victoria embolsándose 116.400$ mientras Jan-Eric Schwippert se conformó con 77.600$.

El caso hubiera podido quedarse en algo anecdótico, al fin y al cabo la comunidad de High Rollers es reducida, y parecía ser que no muchos de los habituales habían viajado hasta Melbourne con motivo del Aussie Millions, por lo que podría haber quedado ahí, pero a Greenwood le apeteció encender un pequeño fuego al que no tardaron en darse varios jugadores por aludidos.

A través de Twitter, Greenwood comentó lo siguiente después de abrir un hilo:

Ahora que me están empezando a hatear, añadiré lo siguiente. Si eres uno de esos que va caminando por las mesas esperando a que un torneo “se ponga bien” para registrarte, deberían antes obligarte a sentarte en la silla de la vergüenza.

Y añado: si no estás dispuesto a empezar un torneo desde el primer minuto o no eres capaz de llegar nunca a tu hora, eso significa que no eres de los mejores del mundo [bandera alemana].

Esto no solo tiene que ver con lo sucedido ayer en el $50k del Aussie. Mira lo que pasó en el 50k de Praga. Dos buenos regulares estaban registrados desde el principio, y la mayoría del Equipo Alemania empezaron a campar por la sala de torneo como buitres, esperando que regulares peores se unieran al torneo. Me parece de depredadores y cobardes.

Como era de esperar, ante estas acusaciones, las respuestas del “Team Germany” no se hicieron esperar, al fin y al cabo, lo que se desprende de las palabras de Greenwood es que considera que los alemanes juegan como si de un equipo se tratara.

El primer en responder a estas acusaciones fue Stefan Schillhabel. Para ello se apoyó en los resultados de un $25k High Roller de la PCA el cual no estaba incluido en el calendario y se añadió a petición de los jugadores. Éste acabó con pacto a tres bandas, adivinad, entre tres jugadores canadienses.

Koray Aldemir, sintiéndose aludido por lo que Greenwood comentaba sobre lo sucedido en Praga, tampoco tardó en responder, dando una explicación a lo que le hizo tardar en registrarse:

Estos tuits tuyos son de risa a muchos niveles. Mientras la mayoría de los alemanes ni siquiera habían llegado, los 2 (?) de nosotros que no jugamos desde el principio tuvimos problemas a la hora de hacer el buy-in con nuestros depósitos del dinero, algo que nos impidió jugar desde el principio y por lo que ya nos quejamos allí. Piensa que viajamos directos desde Vegas para jugar ese torneo.

A esto, Greenwood contestó con un pequeño gesto de admitir que se había pasado en sus acusaciones, a lo que Dietrich Fast, otro alemán que potencialmente podía darse por aludido, no tardó en contestar:

Greenwood: No sabía que habíais tenido problemas con el dinero; de todos modos, me parece feo estar por las mesas sin estar jugando.

Fast: Tal vez eso te demuestre que estás equivocado más a menudo de lo que tú te piensas.

La salsa está servida, aunque el tema en cuestión es difícil de solucionar. El registro tardío permite a los jugadores entrar en el momento que quieran, y resulta imposible evitar que se sepa qué jugadores hay jugando y cuáles no. ¿Alguna solución?

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