Steve O'Dwyer y Dietrich Fast se enzarzan en una disputa tuitera cargada de salsa

El irlandés no tuvo ningún pudor en mostrar la poca simpatía que le genera el jugador alemán. Éste contestó lanzándole un guante que O’Dwyer no recogió.

Aunque en términos generales, en la escena de primer nivel de los torneos High Roller impera la cordialidad y el buen rollo entre jugadores que torneo tras torneo se están partiendo la cara unos contra otros, siempre existen excepciones como ha quedado claro en los últimos días a tenor de lo recogido en las redes sociales.

Pocas veces se ven rajadas tan claras y explícitas entre regulares de los torneos más caros del planeta, pero estos días sucedió una que no deja margen a la duda. El protagonista de dicha rajada fue Steve O’Dwyer, quien sabemos que no cuenta con la estima de algunos regulares. El foco de sus iras fue el alemán Dietrich Fast.

Sin aparentemente venir a cuento, O’Dwyer lanzaba un tuit envenenado contra Fast cuando se celebraba el día 1 del €100k Super High Roller de la partypoker LIVE MILLIONS Grand Final Barcelona. El tuit que abría la polémica era este:

La mía es la única mesa con dos asientos libres en el €100k SHR y aún y así este bocachancla sigue merodeando sin decidirse a entrar al torneo.

El tuit, que ya de por si es ofensivo, invita a pensar que O’Dwyer tacha de cobarde a Fast por no querer compartir mesa con él. El alemán no tardó en contestarle.

Tú eres la única razón por la que me tienta sentarme a jugar. De hecho, te jugaría heads-up en vivo u online en cualquier momento. Por cierto, te sugiero que hay mejores formas de gastarse el dinero en Barcelona.

La cosa quedó ahí durante algunos minutos, pero entonces Fast, que no había recibido respuesta a su ofrecimiento de reto, insistió.

Sigo esperando respuesta a jugar conmigo heads-up. ¿No tienes tiempo ahora?

Casualidad o no, ese “¿no tienes tiempo ahora?” llegó poco después de que O’Dwyer busteara el €100k Super High Roller.

Al día siguiente, O’Dwyer contraatacó, de nuevo insinuando que Dietrich Fast era perro ladrador, pero poco mordedor:

Salgo del ascensor en el Arts y me lo encuentro. Le digo “hola”, él me pregunta que por qué no le he contestado. Empiezo a hablar y coge la puerta y se pira.

Parece ser que la relación entre Steve O’Dwyer y Dietrich Fast no atraviesa por su mejor momento. De hecho, todo apunta a que son caracteres irreconciliables pero, ¿podría en algún punto a convertirse en realidad ese ofrecimiento de heads-up?

Sería épico, pero poco probable.

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