Un viaje por las 100 cajas en vivo de Sergio Aido

Tras alcanzar esa redonda cifra, repasamos con el protagonista su trayectoria como jugador de torneos por todo el mundo.

Que Sergio Aido es a día de hoy uno de nuestros jugadores referentes, está fuera de toda duda. El avilesino se ha labrado una reputación entre la escena de primer nivel del poker mundial a base de buenos resultados tanto en torneos online como en torneos presenciales, los cuales juega, de un tiempo a esta parte, por todo el mundo.

Mientras estamos en Las Vegas, Sergio ha cumplido una efeméride muy especial. Su historial de resultados cuenta ya con 100 cajas según la base de datos más importante del poker presencial: Hendon Mob.

Para celebrar este centenario en resultados, nos hemos querido sentar con él y repasar cómo ha sido su trayectoria, qué resultados han marcado su carrera, cuándo cambió su estrategia a la hora de afrontar o no uno u otro torneo, y en definitiva, echar la vista atrás y recordar los mejores momentos de su carrera y aquellos no tan buenos. 

¿Qué tal Sergio? ¿Qué te parece si repasamos un poco tu trayectoria? El primer gran resultado que observamos en tu palmarés se remonta a 2012, cuando ganaste aquel WPT National de Barcelona por 80.000€. Imaginamos que fue un resultado que tuvo mucho impacto en ti.

Cuando empecé a jugar en vivo, llevaba unos años jugando online, jugaba NL100 también y jugaba algunos torneos no muy grandes en vivo. En 2012 había conseguido un resultado muy importante para mí online, pacté un SCOOP Super Tuesday y me llevé unos 150.000$. Ahí fue cuando empecé a engordar mi “bank” y empecé entonces a jugar en vivo. 

Ese verano de 2012 me fui a jugar cash en vivo a Barcelona, todo el verano. Me atizaba casi a diario con los más míticos de allí, como Carlos Vallvé que es uno de los regulares de los que me acuerdo. Ese mes de octubre colgué un paquete en el Parqué de Poker-Red, que incluía un torneo en Marrakech en el que no hice caja y el Evento Principal del WPT National Barcelona, que lo gané.

De ese torneo siempre se va a acordar “Pableras” (Pablo Rojas) que metí un bad-beat a falta de unos 40 jugadores con KK contra AA. Desde entonces, Pablo siempre dice que ahí empezó mi carrera gracias a ese rey que él mismo me pidió. Ese bote fue muy grande y me permitió llegar a mesa final con un stack muy dominante. La verdad es que la mesa final fue fácil, porque el torneo se ponía muy turbo, pero yo iba líder y todo el mundo me foldeaba por los saltos de premios. 

Imagino que el resultado online que comentas sumado a este premio en Barcelona, cambió tu forma de plantearte los torneos. ¿Empezaste a jugar más?

Sí, supongo que sí. Ganar aquel torneo me dio algo más de popularidad, la gente me empezaba a conocer, la comunidad estaba por entonces muy unida, se hicieron actividades como el “Team Mestre vs Team Amatos”… Empecé a jugar más torneos, pero justo entonces fue cuando entró en vigor la regulación del juego en España. No era momento de jugar muchos torneos. Era momento de plantearse qué hacer: quedarse en España o mudarse, y me mudé. 

En 2013 conocí a Adri [Adrián Mateos] a través de un amigo de Madrid, y nos fuimos a vivir juntos. Fuimos a Inglaterra, a Londres, y ahí la cosa no pudo empezar mejor. Todavía estábamos buscando casa, yo estaba durmiendo en casa de un amigo, incluso puedo decir que fui a Londres con muy poco dinero. Le pedí algunas libras, me puse a jugar cash, gané algo de cash, y con ese dinero me inscribí en el UKIPT Londres 2013 y lo gané (144.555£). El día antes de la mesa final, jugué un £1k Turbo y quedé segundo (20.000£) y al día siguiente de ganar el Main del UKIPT me inscribí en el Main Event del EPT Londres y pasé líder del día 1A. Al final no llegué muy lejos, pero hice una caja de 9.500£ (70º). 

Evidentemente, la llegada a Londres no pudo ser mejor. Ahí hice bastante dinero lo que me permitió empezar a jugar todos los torneos online más importantes. Diría que esa ha sido la “runeada” más bestia de mi trayectoria. 

Esos resultados a tu llegada a Londres, ¿hacen que cambies tu planteamiento hacia los torneos en vivo? ¿Empiezas a jugarlos con más regularidad?​

Digamos que a partir de ese momento, Adrián empezó a querer jugar todos los torneos y yo le acompañaba. El único viaje que ese año me perdí al que sí fue Adrián fue Montecarlo. Yo todavía estaba acabando la carrera y tenía exámenes, así que no pude ir. Por contra, ese fue el año en el que hicimos tanto Adri como yo mesa final del Main Event del SCOOP, el que acabó ganando “Isildur1”. 

Lo siguiente “gordo” que juegas después del pinchazo en SCOOP fue el Main Event de las WSOPE

Sí, el que ganó Adri. Yo también hice un “deep-run”. El día anterior de la mesa final llegamos los dos muy bien de fichas. Cuando quedábamos unos 15 jugadores, Adri empezó a ganar todas las manos y yo a perderlas, y acabé cayendo el 12º (44.750€). Fue un disgusto grande pero se me pasó cuando Adri acabó ganando el torneo. Diría que fue mi primer disgusto grande de un “deep-run”. Espera, antes que ese también tuve un “deep-run” en el EPT de Praga de 2012, el que Diego Gómez (El León) hizo mesa final. Era mi primer Evento Principal de EPT, de cuando el EPT de Praga reunía a más de 1.000 jugadores. Había más de 800.000€ arriba y recuerdo llegar mi último día 4/21 en fichas. Me jugué un bote de mega-líder contra un loco, AK contra TT, que seguramente a día de hoy diría que no tendría que habérmelas jugado, y se me descuadró el torneo. Ahí pensé que nunca más volvería a tener una oportunidad igual de pelear por tanto dinero. 

Después de que Adri ganase su Main Event de las WSOPE, empezáis a viajar más, ¿correcto?

Sí, viajamos más, pero por lo menos yo sufro un “down” bastante serio de unos dos años. Básicamente no gano dinero en torneos. Consigo “cajitas”, pero si te fijas no hay ningún resultado especialmente destacable. Durante esos dos años, perdí dinero. Echando la vista atrás, creo que enfocamos mal la forma de plantearnos los torneos. Lo jugábamos todo, a veces sin tenerlo que jugar, sin cabeza, vamos. En esos años, hice algunos “deep-runs” en EPT, pero no conseguía materializarlos: Londres 2014 el 32º (11.400£), Deuville 2015 el 21º (19.320€), en Malta el 15º (40.100€)… En esa época me sentía un poco frustrado, porque llegaba muy lejos pero se me resistía la mesa final. Nunca he hecho mesa final en un Main Event, de hecho. Básicamente, mientras Adri lo ganaba todo, yo le miraba… [Risas]. 

A finales de 2015 hice otro “deep-run” en Praga, esta vez en el World Poker Tour, que también ganó un español (Javi Gómez), pero caí el octavo (22.500€), y como en los WPT, las mesas finales son de seis jugadores, me volví a quedar sin mesa final.

Después de ese resultado en Praga, viajas a la otra punta del mundo…

Sí, en enero de 2016 me fui a Asia, y ahí sí que cambió la cosa. Macao era un destino que quería probar. Antes de eso, casi de rebote, fue a Australia y jugué el Aussie Millions. Lo jugué porque fueron “Davaman” y Zarco, que venía de quedar segundo en el Millionaire Maker, y también se apuntó Pablo Sajer, así que yo me uní. Después de jugar el Aussie Millions, ellos volvieron a España y yo me quedé en Macao. 

Mi primera intención no era quedarme a vivir, pero sí jugar a cash una buena temporada. Por entonces se celebraba el Año Nuevo chino, y me habían dicho que por esas fechas las mesas estaban muy bien. 

¿Cuál fue tu percepción una vez en Macao?

Lo primero que te das cuenta al llegar es que si quieres jugar alto, has de jugar en Macao. Aquí en Las Vegas, fuera de temporada, si no es en una partida privada, más de 10/$20$, no hay. Allí en cambio, cuando yo llegué, encontraba partidas de 30€/60€ todos los días. Hoy hay partidas más grandes todavía. Es fácil encontrar partidas de 100€/200€, por eso diría que la única forma de jugar cash en vivo fuerte, es viajando a Macao. Por entonces quería enfocarme al cash, estaba un poco cansado de los torneos, de que las cosas no salieran del todo bien. El primer año en Macao no hice apenas dinero, pero me sirvió para constatar que allí había dinero, y que en el momento que empezase a “runear”, ganaría. Por ejemplo, allí solo se permite el “Run it once”, no se puede hacer “Run it twice”. En mi primer viaje perdí todos los p… “all-ines”, por lo que no gané dinero, pero decidí que volvería. 

En 2016 conseguiste tu primera caja en un High Roller, concretamente en el $111.111 One Drop High Roller de WSOP. Acabaste 14º por 256.537$. ¿Qué sucede en tu carrera para que decidas empezar a jugar torneos de ese buy-in?

Más que considerar que tuviera una banca más grande que me permitiese jugar ese tipo de torneos, lo que percibía era que tenía el nivel suficiente para medirme a los mejores. Ese primer High Roller que jugué vendí mucha acción y afortunadamente salió bien porque conseguí un buen resultado. A partir de ahi, esa gente que me compró acción ha seguido confiando en mí, y es a quien normalmente les vendo cuando juego torneos caros. 

A partir de ahí no es que me planteara que iba a empezar a jugar todos los High Rollers. Jugué ese porque me parecía que tenía un field bastante blando, con muchas entradas (183) y que merecía la pena intentarlo. 

El tema es que una vez volví a Asia, me soplaron que había un muy buen torneo en Filipinas, las Triton Super High Roller Series. Los que me habían comprado acción en el One Drop, me dijeron que si quería ir me volvían a comprar, y como se trata de un viaje muy fácil desde Macao, apenas una hora y media en avión, pues fui. 

Diría que he estado allí dos o tres veces. La primera vez que fui fue muy buen torneo. Había pocos torneos, pero hice mesa final en casi todos. Aquel primer año el field estaba muy bien, algo así como el 40% eran amateurs y se lo jugaban muy fresco; luego en años siguientes se ha ido poniendo más duro. Supongo que los regulares se han ido enterando de cómo juegan allí los jugadores locales y eso hace que las mesas se pongan más duras. A parte, me gusto Manila. No salía del hotel, pero en el hotel te cuidaban muy bien, la organización era muy buena… Me gustó, vaya. 

Ahí quedé tercero y me llevé 848.557$. Fue una pena porque iba primero muy destacado, pero perdí cuatro “all-ins” y lo acabó ganando el hijo de Richard Yong, que la verdad es que no juega mal. 

En realidad no hice tanto dinero, porque tenía mucha parte vendida. Donde sí tenía toda mi acción era en el siguiente Main Event que jugué, el del APPT (noviembre 2016), que volví a comerme la burbuja de mesa final (10º - 70.389$), y volvió a ser una pena porque había cerca de 800.000$ arriba. 

El siguiente mes de enero, en Bahamas, volviste a quedarte a las puertas de otra mesa final importante, en el $25k High Roller (11º por 75.960$). 

Sí, pero ese no me fastidió tanto, porque ahí estaba corto. Jode más en un Main Event, porque normalmente siempre vas a ser el mejor o uno de los mejores jugadores que llegan a esa fase de torneo. En un $25k, se entiende que todos los que llegan a fase avanzada son buenos jugadores. 

En febrero de ese año 2017 consigues el que hasta la fecha es tu primer y único premio de siete dígitos de nuevo en las Triton Super High Roller Series (1.337.019$). ¿Supone para ti este tipo de resultados un salto en el respeto que te tienen los demás jugadores? ¿Notas a partir de ahí que gozas de más popularidad? ¿Te respetan más en las mesas?

Un poco sí, es normal. Esa temporada “runeé” muy bien, conseguí buenos resultados en Macao y en Filipinas, y sí notas que te tienen más respeto. Evidentemente si jugara y no ganara, tal vez me tendrían menos, así va esto. Pero es una suma de ambas cosas: tienes resultados por lo que te sube la confianza y los jugadores te respetan más. Si no ganas, crees menos en tus posibilidades y los rivales se aprovechan de ello. Después de mi primer “run” en Londres, este diría que ha sido el segundo mejor. 

Después de esos resultados en Asia, tuviste otro deep-run en el WPT Bay 101 Shooting Star donde acabaste 7º por 144.760$.

Sí, ese tal vez sea mi último gran lloro. Iba 1/7, y la burbuja de mesa final se alargó seis horas y perdí todas las fichas para acabar en séptima posición. Tenía más de 100 ciegas, pero pasó un montón de rato sin que nadie se eliminara hasta convertirse en una turbada que me acabó penalizando. Me quedé con 20 ciegas, me pusheó Rainer [Kempe] 82o, le pagué con KQ y me eliminó. Ahí me fui muy caliente. Diría que ha sido el último torneo en el que me costó dormir esa noche. 

Ese verano, en el Main Event del Deepstack del Venetian, también hice otro “deep-run”. Fue el torneo que ganó Javi Gómez. De hecho, él me eliminó. Le intenté colar un farol y me pilló. 

A partir de ahí, ya empecé a jugar de forma habitual los High Rollers. Se convirtió en algo natural. Cada vez que había un High Roller que me parecía que podía estar bien, preguntaba a los que me solían comprar acción y casi siempre volvían a confiar en mí. 

A finales de 2017 ganaste el €10k High Roller del PokerStars Championship de Praga…

Sí, ahí me llevé 450.000€. Diría que ese es el torneo que me ha hecho ganar más dinero, porque ese lo jugué todo para mí. Me sirvió para acabar el año muy bien, con mucha confianza y muy buenas sensaciones, teniendo en cuenta que en ese mismo viaje había hecho una 4ª posición en un High Roller de €25k. 

Y estos días, estando en Las Vegas, has acumulado tu caja #100. 

Sí, fue hace unos días, una caja pequeña en un 6-Max del Venetian. Poco después quedé segundo en un $25k del Aria, que fue mucho más importante, lógicamente. Pinché 161.000$ por detrás de Ben Tollerene, que dominó toda esa mesa final. 

Por cierto, ¿qué tal están los High Rollers del Aria?

Están bien, porque no tienen rake, y eso los hace más rentables. Este año he jugado solo dos. Repito, están bien, pero teniendo en cuenta la oferta de torneos que hay en Las Vegas, no creo que sea muy conveniente jugarlos siempre. Los juegan los mejores jugadores del mundo. Por mucho que pueda haber algún recreacional, sale más rentable jugar otros torneos o jugar cash directamente. 

Pues más o menos, este ha sido tu repaso a estas 100 cajas como jugador profesional de torneos. ¿Qué valoración haces?

Jugar torneos no es tan idílico como algunos puedan pensar. Es duro. Cuando vienen las malas rachas -porque acaban viniendo- hay que tener banca y cabeza para soportarlas. La verdad es que estoy algo cansado de jugar torneos. Si te fijas, en Las Vegas no estoy jugando tantos como otros españoles que han venido. La intención es poco a poco ir bajando volumen y jugar más cash.

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