Aikido Póquer, una introducción

En la mesa de póquer ganamos al imponer nuestra voluntad sobre nuestros oponentes. Intentamos que los otros jugadores vean, suban, o tiren sus cartas en base a nuestras acciones. El mantra "el póquer agresivo es un póquer ganador" engendra en todos una pequeña máquina guerrera. El mejor de nosotros es Bruce Lee, mientras que el peor luce más bien como el Pato Lucas interpretando a Robin Hood.

¿Pero qué hacer cuando estás en una mesa llena de Bruces o Lucas que derrochan fichas a diestra y siniestra como si mantenerlas mucho tiempo provocase una erupción en la piel? Sin duda, aquellos jugadores que ven reraises preflop con A-9 offsuit causan más frustración que todas las otras enfermedades del póquer juntas. El "call del asno" se eleva desde las mesas Sit & Go de $1 hasta los puestos más altos de los torneos de póquer. Escucha a los pros quejarse de los pequeños stacks y los malos jugadores en los eventos preliminares de las WSOP, y sabrás de qué hablo. Jugadores de todas partes piden a gritos un nuevo estilo de lucha; déjenme sugerir -humildemente- al Aikido como un punto de partida para la inspiración sobre el tapete verde.

Una traducción aproximada de la frase japonesa aikido es "el camino de la armonía con la energía." El Maestro Morihei Ueshiba desarrolló el estilo del aikido a partir del judo y del jiujitsu, incorporando sus filosofías religiosas de armonía y relajación en la vida, en un nuevo arte de lucha. En el aikido el defensor redirige el movimiento y la energía del ataque a su oponente, de manera que se utiliza el mínimo de esfuerzo para infligir el máximo daño. Si tu oponente embiste, tú no te haces a un lado o desvías el golpe, sino que aplicas aún más fuerza en la misma dirección, sacándolo de equilibrio y haciéndolo caer fuera de control. El objetivo es moverse en la dirección opuesta a la esperada por el rival: con él, no contra él.

Jugar de forma contraria a lo que espera tu rival debe ser también tu objetivo en la mesa de póquer. Hay mucho material sobre qué hacer si los oponentes son tights débiles: debes atacarlos, apostando y subiendo tan a menudo como puedas... Póquer al estilo Bruce Lee. Sin embargo, contrarrestar un estilo Bruce Lee loose agresivo no significa que debas jugar como un tight débil (esperando cartas de forma sumisa). Cualquiera que haya visto el aikido en acción sabe que no es un arte marcial pasivo. Tampoco tu estilo de póquer debe ser pasivo, nunca.

Tu estrategia debe ser permitir a tu rival hacer su juego habitual, y entonces ir por detrás cuando esté incómodo y sea más vulnerable. Un jugador Bruce Lee hace la mayoría de sus maniobras en el preflop, estableciendo el tenor de toda la mano con un raise o un reraise. En cambio, para un rival menos calificado -un Lucas- el preflop lo es TODO. Tienen miedo del flop y sólo quieren intimidarte para sacarte del medio. De manera que comenzaremos a definir el Aikido Póquer con una estrategia preflop de tres puntos para impedir que tus rivales consigan sus objetivos:

  1. Si Bruce (o Lucas) tiene posición sobre tí, debes ser más selectivo con las cartas iniciales. Si llevas una mano con la que en general subes, sólo haz un limp y un call al raise de Bruce/Lucas. Si es una mano con la que haces un limp y un call a un raise, foldea. Lo que buscas es sacarlos de la pista de tus manos grandes.
  2. Si tienes posición sobre Bruce/Lucas, tu selección de manos iniciales debe ser más loose. Y si el rival es un jugador preflop, querrás utilizar la posición para llevar las manos a una zona incómoda para él: el flop y más allá.
  3. Haz más calls que reraises. Esto no sólo oculta la fuerza de tu mano monstruo, sino que evita que pierdas muchas fichas tratando de llevarte botes cuando el rival no está dispuesto a foldear su mano buena, pero no lo suficiente. Dependiendo de cómo juegue el resto de la mesa, querrás proteger con un reraise manos como A-A, K-K, y Q-Q contra los botes multitudinarios. Pero si al parecer tú eres el único que quiere hacer frente al matón que intenta intimidar, entonces call, call, call.

Quisiera decir que este enfoque me pertenece por completo, pero como toda buena idea, el Aikido Póquer es una estrategia que se basa en muchas fuentes. Mike Caro escribió durante muchos años acerca de cómo lidiar con un farolero. Su filosofía de "apostar menos, ver más" es el corazón del Aikido Póquer. También puedes aprender bastante observando a dos maestros que practican este arte, Daniel Negreanu y Gavin Smith. En las WSOP 2006 Daniel dijo que hizo un reraise preflop una sola vez en sus cuatro días en el Evento Principal. Gavin comentó muchas veces acerca de cómo el limpear y ver con cualquier par de cartas, buenas o malas, es la clave del éxito de su póquer de botes pequeños. No creo que sea una coincidencia el hecho de que ellos dos estén entre los jugadores más tranquilos que puedas encontrar en una mesa de póquer. Intentar hacer retroceder una avalancha es un trabajo estresante y penoso, y ellos no se toman esa molestia.

Treinta años atrás, en Super/System, Doyle Brunson escribió sobre la confusión e incomodidad creadas por un flujo constante de apuestas y subidas, y esa afirmación aún es válida hoy en día. Con el Aikido Póquer reducimos nuestro pesar y estrés no preocupándonos cuando Bruce o Lucas nos quieren preocupar. Acompañamos el primer movimiento (con un call en lugar de un reraise), y ubicamos la lucha en un campo de batalla donde nosotros estamos más cómodos.

La próxima vez hablaremos sobre el juego en el flop y en el turn, qué hacer con las apuestas de continuación, y cómo el tamaño de los stacks afectan la estrategia. Hasta entonces, sayonara, y arigato.

Paul Herzog

Artículo publicado originalmente en PocketFives.

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