Adaptándonos a los microlímites

Llamamos microlímites a las mesas con un
límite de apuesta por debajo de 0.10$/0.20. Estas mesas son
un fenómeno relativamente nuevo en las salas de
póquer en red, y cualquiera que haya probado a jugar
aplicando los conocimientos adquiridos en los libros de
póquer tradicionales, probablemente haya perdido gran parte
de su salud mental viendo como nada de lo aprendido tiene sentido
alguno. Esto es así porque la mayor parte de los libros que
podemos encontrar no tienen en cuenta estas mesas, ya que simplemente
no existían en el momento en que se escribieron. Pero es que
además, el juego estricto que recomiendan choca frontalmente
con el tipo de juego que se debe aplicar en estos niveles.

Pongamos un ejemplo. Ahora mismo estoy navegando por el lobby
de una sala de póquer cualquiera, una de aquellas que me
ofrecen las estadísticas de los jugadores que van al flop en
cada mano. Este dato normalmente viene expresado en un tanto por
ciento, es decir, si en una mesa de 10 jugadores marca un 70%, quiere
decir que de media 7 jugadores pagan por ver el flop. Mientras tanto,
en niveles más altos, encontrar una mesa que supere el 30%
es toda una rareza, al tiempo que una magnífica oportunidad
de ganar unos dólares fácil.

Como comprenderéis, el hecho de que en cada bote
halla una gran cantidad de jugadores eleva de forma notable nuestras
odds implícitas, por lo que en lugar de jugar de forma
estricta, podemos ser mucho más liberales y
añadir un buen número de manos a nuestro arsenal,
como los conectores ligados desde cualquier posición. Os
dejo a continuación una lista de algunos puntos a considerar.

  • Las cartas altas sin ligar pierden valor. En esta clase de
    botes difícilmente ganaremos tan sólo con una
    pareja, por lo que estas manos pierden mucho valor. Cuidaros
    especialmente de manos como AT, KJ ó KT. En botes con muchos
    jugadores dentro son manos a abandonar a no ser que liguéis
    un proyecto.
  • Los conectores ligados (dos cartas seguidas del mismo
    palo) ganan
    mucho valor desde cualquier posición si la partida es
    pasiva, es decir
    no hay mucha subida preflop. Si es agresiva, limitaros a jugarlos desde
    últimas posiciones tras comprobar que realmente
    podréis entrar de forma
    barata. Cuanto más altos en rango, en peor
    posición podréis entrar.

  • Otra mano que necesita de unas buenas odds
    implícitas para resultar
    rentables son las parejas pequeñas, pues las veces que
    completéis el
    trío ganaréis un bote gigante, y cuando no lo
    hagáis, abandonaréis sin
    muchos problemas. Como con los conectores, ajustaos a la agresividad de
    la mesa.

  • Por el mismo motivo, los ases ligados merecen ser jugados
    en cualquier posición.

Como todo en el póquer, el secreto consiste en
adaptar nuestro juego a la mesa en la que jugamos. Los
microlímites pueden ser un nivel muy duro ya que muchas
veces perderas manos imposibles en la última carta, pero a
la vez pueden ser extremadamente “rentables

Comentarios