Análisis del libro Every Hand Revealed de Gus Hansen

Unas semanas después de analizar el libro, Full Tilt Poker Tournament Strategy Guide, hoy le toca el turno a otro libro de otro profesional de Full Tilt Poker, Every Hand Revealed de Gus Hansen.

Para quien no conozca al "Gran Danés", apodo por el que se le conoce a Gustav Hansen, diremos que se trata de uno de los jugadores que más ha revolucionó el circuito de poker en vivo algunos años atrás. Antiguo profesional de talla mundial de backgammon, Hansen es el único jugador con tres títulos del World Poker Tour a sus espaldas.

El libro que tenemos entre manos, puede ayudarnos a desmitificar al danés, con reputación de poder jugar cualesquiera dos cartas en cualquier situación. Es un libro raro dentro del mundo del poker, ya que nos alejamos un poco de los típicos libros repletos de consejos estratégicos, para enfrentarnos a una crónica mano a mano del Aussie Millions 2007, desde el primer día, hasta hacerse con el triunfo en el heads up final contra Jimmy "Gobboboy" Fricke.

¿Es acertado el formato?

Es difícil responder. Soy bastante aficionado a las crónicas, buena prueba de ello es que hago una tras cada torneo al que voy, pero hay una diferencia fundamental entre las que estamos acostumbrados y ésta. Gus comenta cada una de las 329 manos que jugó durante todo el torneo, mientras que habitualmente en una crónica sólo se reseñan las manos importantes. Obviamente, no todas las manos que jugamos en un torneo tienen interés, ¡ni siquiera las de Gus Hansen! Quizás eso le añada un volumen de paja innecesario para la mayoría, pero que puede que los más metódicos agradezcan.


El contenido

Una vez tenemos claro que hay mucha paja, ¿hay cosas realmente interesantes dentro? Para empezar diré que tras leer los primeros capítulos, llegué a pensar que Hansen era un paquete, o al menos en este torneo en concreto hizo muchos movimientos de paquete. Afortunadamente, más adelante, en sus conclusiones, explica muchos de estos movimientos pero aquí van algunas cosas extrañísimas de las que os hablo:

  • Hace un montón de limps, incluso con manos con buenas implícitas como parejas pequeñas o conectores ligados pequeños-medios (entrar al bote haciendo call a la ciega, no subiendo)
  • Hace calls a raises con manos como Q8o sin posición, AJo estando en UTG3 vs un raise de UTG, call con KQo a un gran squeeze de la ciega pequeña con dos tíos por hablar... de paso decir que no hubo milagro y palmó todos estos botes, la mayoría con folds, check-folds directamente en el flop.

Dejando de lado los movimientos extraños de los primeros niveles, posiblemente la peor parte del libro, vamos con la mejor, que viene a ser los pequeños momentos en los que Gus deja de hablar de manos concretas para dar consejos generales sobre como afrontar cada parte del torneo.

Por ejemplo, al comienzo del día 2, nos habla de las estructuras de ante elevado (high ante structures). Es un concepto que relaciona la proporción entre la ciega pequeña y el ante. En la mayoría de torneos, esta proporción varía entre 6 a 1 y 3 a 1. Cuanto más baja sea la proporción más dinero en antes hay en el bote, cuanto más dinero hay, mejores son las pot odds, por lo que se roba más (es más lucrativo). Si se roba más, nuestros requerimientos de manos iniciales bajan; si no tomas todo esto en cuenta para robar y defender tu ciega, alguien lo va a aprovechar.

Para robar ciegas en situaciones con antes, Gus da un consejo inverso al que nosotros mismos estamos aplicando ahora mismo en torneos. Para el autor, cuando hay antes, como hay más dinero en el bote, hay que subir más fichas. Contrariamente, ahora mismo nosotros en Internet estamos bajando la proporción de apuesta que hacemos cuando subimos para robar ciegas, una vez han entrado los antes. Pongamos que si Gus subiría 3.5 ciegas para robar, nosotros lo haríamos con 2.5. Creo que esto tiene mucho que ver con el nivel de tus rivales. Si son buenos, y van a defender su ciega, apuesta más. Si son malos, subiendo 2.5 arriesgas menos por robo con prácticamente el mismo resultado.

Otro aspecto interesante, es el modo all in de Hansen. Se da en el día 3, cuando es líder destacado en fichas de su mesa, 750.000 por 300.000 del segundo en fichas, con un coste de 21.000 fichas por ronda (ciegas + antes). En ese momento el danés se pone en all in mode, y prácticamente todos los movimientos que hace son para empujar todas sus fichas al centro. Un raise es un all in, un bet es un all in. Básicamente está aplicando un concepto que desarrolla en el capítulo 4 con más detalle, aplicar presión sobre los shortstacks.

El capítulo 4 comienza con una introducción: Mantén la presión, evita los all ins de los shortstacks. Se encuentra en un momento del torneo con una gran pila de fichas, pero donde casi toda la mesa está en modo shortstack. Esto quiere decir que tus subidas estándar, muy frecuentemente van a ser respondidos por un all in de uno de tus rivales cortos de fichas, y además, es más que probable que te veas obligado matemáticamente a hacer call (de hecho si algo destaca de Hansen a través de todo el libro es que es un friki de los números y las matemáticas).

Por lo tanto, vamos a evitar hacer esos calls anticipándote siendo nosotros los que metamos all in. Como norma general, si tus rivales por hablar tienen menos de 10 ciegas cada uno y piensas subir, hazlo de all in. Explicación: si hicieras un raise estándar a 3 ciegas, y uno de ellos te pusiera all in por su resto, pongamos 10 ciegas, tendrías que poner 7 más para un bote total de 20 (si contamos ciegas y antes, 21-23). Pasado a porcentajes, tendrías que ganar 1 de cada 3, o un 33% para que fuera rentable, y prácticamente cualquier mano tiene esa equity contra el rango de push de un shortstack en esa situación.

Sigamos con otro aspecto que me ha gustado del libro y que sin duda voy a probar. Apostar de cara o no pasar al jugador que subió preflop (check to the raiser). Para Hansen, el check to the raiser es una de las peores costumbres del holdem.

  • Das la iniciativa a tu rival
  • No ganas información
  • Das cartas gratis
  • Cuando hagas el check raise, casi siempre estarás committed

Por todo ello, aboga por apostar de cara siempre que tengas la posibilidad de ir por delante. Deja el check to the raiser únicamente para situaciones en las que no tengas pareja, ni draw, y tu única otra alternativa sea el check fold.

En paralelo, el libro transcurre y Hansen va pasando de día cada vez con más fichas. En el día 4 creo recordar que ya sólo quedan 36, agrupados en mesas de 6, por lo que el juego pasa de mesa larga a corta, con todo lo que ello implica sobre la agresividad creciente que debes aplicar sobre tus rivales. Poco a poco van cayendo eliminados, hasta que sólo quedan 7, luego 3, y finalmente el heads up final con Jimmy Fricke, cada uno de ellos con su correspondiente capítulo y manos cruciales.

El último capítulo del libro es uno de los más interesantes, titulado Stats and Tips (Estadísticas y Consejos). Como dispone de todos los datos de las manos que ha jugado, puede analizar aspectos que difícilmente podríamos observar en un torneo en vivo. Por ejemplo:

  • Ha jugado el 31% de todas las manos que le repartieron (no está nada mal)
  • Ha robado sin oposición el 31% de los botes (55 directos con raises, 15 con reraises preflop)
  • Tiene un porcentaje de apuesta de continuación del 80%
  • Limping. Aquí explica lo inexplicable de los primeros capítulos, comentando que generalmente entrar al bote haciendo call es un error. Dice que lo puede haber hecho sacrificando un error, para esperar que sus rivales cometan otros errores más graves postflop, pero que simple y llanamente es un equivocación.
  • Bluffs. Hansen, contra lo que se pueda pensar, apenas ha faroleado en todo el torneo. Otro mito que se nos cae.

No hemos hablado de manos

Es curioso, pero ya casi he concluido el resumen y no he destacado ni una mano en un libro que precisamente va de eso, de manos. No es que no las haya, decididamente hay más de una interesante y de muchas de ellas se pueden sacar buenos consejos. Algunas son más controvertidas que otras, y en muchas se equivoca abiertamente (no lo digo yo, lo dice él mismo). Sus análisis tras algunas manos concretas, son también muy instructivos, y es otro de los puntos fuertes del libro. Quizás lo que más sorprende a algunos es lo fuertemente basadas en números y rangos de manos que están todas sus decisiones importantes, y es que, como él mismo dice al comienzo del último capítulo:

Las lecturas son imperfectas, los números no mienten

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