Más sobre las odds implicítas: “set value” por Raúl Mestre

En este artículo voy a tratar de “tirar un mito” en el NL holdem. El mito en cuestión consiste en la rentabilidad de hacer call con las parejas pequeñas.

En primer lugar, el concepto de hacer call con una pareja pagando aproximadamente un 3% de nuestro stack (muchos jugadores llegan a pagar hasta un 10% o incluso más) se fundamenta en la idea de que aproximadamente una de cada 8 veces ligaremos un trío, una mano con la que potencialmente podremos ganar todo el stack de nuestro rival y compensar con creces la inversión de las otras 7 veces en las que no hemos ligado el trío y nuestro rival nos pague.

Esto solo puede suceder contra los rivales extremadamente malos, y contra rivales medios en caso de que los porcentajes de stack pagados preflop sean muy bajos. En mesas pequeñas y medias, esto puede implicar que podemos igualar una subida a la mayoría de jugadores y no estar perdiendo mucho ya que podemos ganar algunos botes medios con nuestros sets.

La “gran mentira” de las pocket pairs viene cuando nos enfrentamos a jugadores buenos. En primer lugar, hacer call a estos rivales con un rango estrecho de manos es una garantía para ganarnos problemas. Ellos tienen iniciativa y un buen juego postflop, lo cual les va a permitir representar muchas manos. En estas situaciones las pocket pairs pequeñas son horribles. Simplemente, estos rivales no van a pagar todo su stack (ni mucho menos) con manos mediocres. Sin embargo, no vamos a poder ganarles botes pequeños con facilidad. Las pocket pair tienen un equity espantoso ya que solo tienen 2 outs para mejorar cuando no son la mejor mano y cualquier draw tiene un equity muy grande contra ellas. Por tanto, las manos que nos superan nos aplastan, y contra los draws apenas tenemos ventaja. En casi cualquer circunstancia en la que que nuestro rival muestre fuerza real tendremos que abandonar (la única alternativa sería hacer un farol con un equity lamentable si nos pagan, situación en la cual preferiríamos tener 2 overcards y una gutshot que una pareja pequeña en mano). Las manos que jugamos “representando” sets (como suited connectors etc) son manos claramente perdedoras en esta situación, incluso con posición (estamos hablando en todo momento de enfrentarnos a rivales fuertes con stacks medios).

Si bien que hay cierta recompensa en el ocasional bote grande con un set contra una mano fuerte, esto es mucho mas ocasional de lo que parece. Si el flop es AK3 y tenemos 33, podemos considerarnos afortunados si tenemos 33 y nuestro rival AK. El problema es que nuestro rival ganará este bote con todas sus manos si nosotros tenemos 22, 44, 55 etc. Si tenemos 33, stackearemos algunas manos “fuertes” como AK, posiblemente AQ y quiza algunos semibluffs con JT o similares. Pero esto es un porcentaje muy pequeño de sus manos, quiza un 10% del total. A esto hay que añadirle el riesgo de los oversets (que, a pesar de ser muy poco probables nos hacen pagar todo nuestro stack drawing casi dead y, por tanto, dañan salvajemente nuestras implícitas).

La cuestión es que contra un jugador bueno, hacer call con las parejas nos obliga a hacerlo con más manos. En caso contrario, este jugador tendrá el juego óptimo a su disposición, pudiendo pagarnos cada vez que nos tiene superados, sabiendo en que flops es un favorito extremo y en cuales puede limitarse a hacer check fold y pudiendo pagar sus draws con unas implied brutales. Todo esto se debe al hecho de que nuestra mano estaría muy marcada desde el momento en el que hicimos solo cold call a su subida, y no es algo que haríamos con otras manos. Por tanto, estaremos igualando subidas con manos adicionales o perdiendo dinero con las parejas. Y estas manos nos van a costar dinero, dinero que se sacrifica a cambio de enmascarar los sets. No olvidemos que nuestro rango seguirá delimitado mayoritariamente a cartas medias y parejas pequeñas, mientras que las cartas altas siguen estando casi exclusivamente en el rango de nuestro rival. El precio de que no sea así implicaría no estar resubiendo nada preflop, lo cual sería un absoluto desastre para nosotros ya que estariamos jugando manos como AK, AQ o JJ de una forma totalmente asesina preflop (sin aprovechar su edge preflop y creandonos el peor SPR posible).

Esto provoca que nuestro rival tenga una ventaja aplastante cada vez que el flop es Kxx, Qxx o Axx. El esta subiendo las mismas manos que nosotros igualamos más las manos fuertes (AK, AQ, AA KK etc) con lo que el si puede tener las nuts o manos fuertes con relativa facilidad en estos flops mientras que nosotros al hacer call no podemos tenerlas prácticamente nunca. Por tanto, sus suited connectors y similares ganan mucho value dado que en estos flops tienen toda la ventaja. ¿Si nuestro rival tiene 22 y nosotros 33, haciendo el raise preflop y nosotros call, quién va a ganar el bote el 80% de las veces?

Para decir esto de otra forma, hacer call solo con las parejas contra un jugador bueno es ruinoso, y ir añadiendo más manos al rango de calls mejora el rendimiento de las parejas de forma apreciable (convirtiéndolas en manos rentables) pero con el coste “lateral” en las otras manos. Si añadimos todavía más manos estamos jugando una estrategia totalmente desequilibrada donde jugamos la gran mayoría de nuestras manos en una situación incómoda sin iniciativa y con un SPR mediocre.

La solución a todo esto, por supuesto, pasa por resubir preflop todas las manos que juguemos en una situación así, manteniendo siempre un equilibrio (teniendo en cuenta los rivales que quedan por hablar detrás, la proporción de premium hands y las tendencias del rival en concreto contra las resubidas). En el ejemplo anterior de 22 y 33, claramente el favorito a ganar el bote es el jugador con iniciativa.

Hay un último detalle que me gustaría resaltar. Cuando me refiero a jugadores buenos no me refiero a cualquier jugador TA que nos crucemos en las mesas. Me refiero a un verdadero experto capaz de sacar información de nuestros rangos y capaz de “castigar” el hecho de que hagamos call con solo cierta parte de nuestra distribución y de nuestra poca capacidad de sabe que tipo de flops ayudan mejor a la suya. Contra jugadores tights que van a abandonar sistemáticamente a pesar de haber subido preflop y de que estemos representando una mano muy poco probable, igualar con estas manos para jugar agresivamente postflop si es rentable. De hecho, esto es lo que vemos hacer a muchos jugadores “expermentados” cuando se enfrentan contra juegadores mediocres. Y muchos de ellos pueden hacerlo de forma regular sin saber que, cuando un rival realmente bueno se enfrenta a ellos está sacando ventaja de sus calls. Contra rivales tight y mediocres, el plan de igualar con las parejas es perfecto. Contra verdaderos expertos, nuestras implícitas no existen y estamos regalando dinero.

Nota de Vuchuu: Artículo original en el blog de Raúl Mestre. Os recuerdo que cualquiera con vocación de escritor puede enviarnos sus artículos para que los publiquemos en Póquer Red con su consecuente enlace hacia vuestro blog ;).

Comentarios