Este texto es del verano pasado, no es que sea la cumbre de mis escritos literarios pero en fin creo que es divertido.

Soy muy afortunado

20/08/08
Desafortunado en el juego, afortunado en el amor dicen los entendidos en la materia.
Hoy acabo de recibir la peor de todas mis salidas de los torneos. Había visto y vivido cosas dantescas más típicas de peliculas de Steven Spielberg que de la vida real.
Esto es una cosa tan acojonante que cuando lo he visto en la pantalla no me lo acababa de creer. Para los no entendidos pues bueno estamos en la segunda hora del torneo, empiezan mil participantes y actualmente quedan alrededor de sesenta, estando yo el decimoséptimo en fichas. Alguien antes de mi va all in (apuesta todas sus fichas) y yo le hago call inmediato porque tengo la mejor de las manos posibles en el Texas Hold'em. Una pareja de ases. Inmediatamente veo que él ha apostado sus fichas con una pareja de seises. Esta acción merece ser castigada duramente y este tio no tiene ni puta idea de lo que está haciendo. Estoy muy por delante en la mano y la única manera que puede ganarme este inútil y posiblemente retrasado mental es sacando un maldito seis en las cinco cartas comunitarias que quedan. Cosa que ocurre para que nos entendamos el 19 % de las veces. Salen las correspondientes tres cartas del flop 5d Kd 4d.
Tres putos diamantes. Todo va sobre ruedas, sigo claramente en cabeza puesto que aquí el Peter Griffin de turno no ha conseguido su seis y además se me abre la posibilidad de hacer el más alto del color posible. (5 cartas de diamantes). A estas alturas mi probabilidad de perder baja hasta el 7%.
Ansioso espero el puto turn, y ahí sale 4h. De puta madre, un puto cuatro que teoricamente de poco sirve. Mis probabilidades de perder siguen bajando hasta llegar al 5%.
Vamos hazlo por Rafa Nadal, por el niño Torres o por el Rey, por quien tu más quieras. Llename de orgullo y satisfacción. Solo quedan dos cartas de entre mas de treinta que me hagan perder. Ya he perdido anteriormente (6 6 vs 3 3 / A A vs K 10 / QQ vs 99 ) en anteriores torneos no sigas con la cadena.
Me arrodillo en el suelo. Empiezo a susurrar aquello de "No fucking six, no fucking way you going to throw a six"
Ahi va el river, el fifth street o como cojones quieras llamarlo...




SEIS DE DIAMANTES




Confundido. Aturdido. Endiablado. En un principio dudo. Coño tengo el color mas alto Ad Kd 6d 5d 4d. Entonces me doy cuenta que el amigo con su puto seis acaba de ganarse un Full House con las ultimas dos cartas. 6t 6h 6d 4h 4d.
Me levanto, observo el alrededor, hablo conmigo mismo y empiezo a blasfemar en el idioma de Shakespeare. Tengo un recuerdo para toda su familia, no demasiado bonito por cierto. Me quito la camiseta y la lanzo a unos ocho metros de distancia. Yo creo que si fuese una disciplina olimpica tendría jodidas opciones de ser oro. Veo el chat y aqui el hombre suelta "I'm a lucky poker player" y no quiero contestarle. Cierro el programa. Cierro los ojos. Empiezo a pensar.

Sonia me ama, incondicionalmente. Su amor debe ser tan puro, bello y tan lleno de buenas intenciones que me ha hecho perder cuando tenía el noventa y cinco por cien de posibilidades de salir vencedor. Su cariño y pasión debe ser algo nunca jamás visto y yo soy el afortunado de disfrutarlo.

No soy yo quien ha tenido mala suerte esta noche.