Página 1 de 3 123 ÚltimoÚltimo
Resultados 1 al 10 de 30

Tema: El jugador: Sueños de Juventud

  1. #1

    Question El jugador: Sueños de Juventud

    Sabía que la suerte estaba echada, tan sólo dos, Fernando y yo, yo y Fernando, uno frente al otro, cara a cara, ojo a ojo, carta a carta, dos, tan sólo dos. Dos cartas para mí, dos cartas para él y únicamente dos minutos de incertidumbre.
    Todo pasó rápido, dos cartas para cada uno, tres por allá, una por acá y una más para terminar; pero en el micro-universo en el que yo andaba sumergido todo esto pasó mucho más lento. Dos cartas para cada uno, cálculos, gestos, probabilidades, sentimientos, intuiciones... Y Fernando con gesto seco, tosco, impasible lanza ocho fichas de las de diezmil. El corazón salta dentro de mi pecho, choca contra las paredes de mi pectoral, y retumba hasta sentirlo en el dedo gordo del pie, una gota de sudor resbala rápidamente desde mi axila hasta la cintura, sin embargo mi rostro permanece inmutable y no me delata. Miro mis fichas, las toco, las mimo, me hablan y yo las escucho con atención. Una de ellas me recuerda que son mi todo, mis ahorros, mi vida y por ende la de mi hermano, quien necesita el dinero para su operación. Las cuento, las cojo y las suelto, trago saliva, levanto la cabeza y recibo estoicamente los dardos incendiados procedentes del rostro desafiante de Fernando, “El rey de la timba”. Levanto una vez más mis cartas, esperando que aquella maldita o bendita pareja de cincos no estuviera ahí, pero allí estaba, con sus cinco tréboles y sus cinco picas. Sé que es la mano definitiva, Fernando lo sabe igualmente y el murmullo de la gente expectante no me dice otra cosa. Quiero y no quiero, puedo y no puedo... mi dinero, mi vida y sobre todo la de mi hermano enfermo.
    Por un momento pierdo el contacto con la tierra y mi mente huye hacia la montaña, hacia la playa, hacia Essaouira y hacia Córdoba, cuando vuelvo en mí veo ocho de mis fichas encaradas con las ocho que segundos antes me había lanzado Fernando. Mientras mi mente viajaba, mi brazo autómata respondía mecánicamente al desafío del rey de la timba.
    Apolo (mi lado racional) entra en ira contra Dionisos (mi lado irracional), pero sin remedio su inherente racionalidad le indica que no es el momento.
    Mi corazón encabritado se para de momento, mis oídos se cierran, aquella gota caliente de sudor se convierte en un río helado y sinuoso que recorre todo mi lomo y mi vista ya sólo tiene ojos para las siguientes tres cartas.
    Ventura, el encargado de repartir suerte, coge tres cartas y las posa boca arriba sobre la mesa, con voz firme y clara dice: tres de rombos, as de picas y cinco de corazones.
    Observo las cartas, cálculos, gestos, probabilidades...ahora mi corazón galopa, intento tragar saliva, pero no puedo, levanto la cabeza buscando el rostro de Fernando, lo encuentro, me mira y estudia, me analiza y sin apartar la vista de mi cara lanza con desgana y desprecio quince fichas de las grandes, de las de diezmil, se forma un pequeño revuelo en la sala y todo el mundo me observa esperando que iguale la apuesta.
    Mi cerebro está a pleno rendimiento, el bote es de trescientos diezmil, si igualo llegará a cuatrocientos sesenta mil, quiero y no quiero, puedo y no puedo, mi dinero, mi vida y la de mi hermano... Reflexiono e intento convencerme de que debo igualar, tengo un trío, quizás ligue una escalera o con suerte un full o un póker. Ahora mismo la única jugada más fuerte que la mía es la escalera y con eso juega Fernando. ¿Tendrá la escalera?, me pregunto una y otra vez. Cuando decido que he de igualar me vuelve a invadir la dichosa pregunta.
    La presión de jugar con dinero que necesito me paraliza, me bloquea, me asusta y no me deja encarar el juego con seguridad. Sé que debo igualar, pero la imagen de la escalera está asentada en mi retina.
    Dionisos vuelve a ganarle la partida a Apolo, y en un momento de enajenación mental cojo quince fichas y las mezclo con el resto del bote. El murmullo se convierte en jauría, alguno aplaude y Fernando, sin mostrarse sorprendido, sigue clavando su mirada en mi entrecejo, espera a que lo mire, esboza una pequeña sonrisa y mira a Ventura, el crupier.
    Ventura, sin afán de protagonismo pero siendo consciente de que en ese instante era el centro de atención, encuadró la baraja y sin más pausa se dispuso a sacar la cuarta carta, que dejó hacia arriba sobre el tapete, con voz queda pero segura dijo cuatro de corazones. No pude evitar torcer el gesto cuando vi ese cuatro; craso error el mío, que con Fernando enfrente no iba a pasar inadvertido.
    Una vez más Fernando, sin dejar tiempo a miramiento alguno, agarró otras veinticinco fichas de las grandes y las acomodó sobre la mesa con el resto del bote. Mi mente es invadida por cálculos, probabilidades, pensamientos, me duele la cabeza, mi hermano, mi vida, la suya, todo retumba en mi interior; de repente mi pensamiento se evade de todo aquello y se inunda de buenos recuerdos, de cuando empecé a jugar al póker, veo perfectamente la imagen de mi padre, frente a mí con un vaso medio vacío o medio lleno de bourbon, nos miraba cariñosamente con ojos tristes, pero con una sonrisa tierna, tranquilizadora, que ocupaba la mitad de su enorme boca. Junto al vaso de bourbon tenía montones de billetes del monopoly; por el contrario mi hermano, que estaba a su lado, tan sólo tenía seis o siete billetes, pese al enfado que su gesto torcido delataba, su rostro mostraba salud y eso me reconforta.
    El dolor de cabeza es cada vez más intenso y por un momento deseo estar en una timba de póker con mis amigos de juventud, de los cuales hoy todavía conservo alguno. Por aquella época jugaba timbas a euro, el dinero no era lo importante, sino la compañía, Chivi, Pauli, Ñoño, la Experta y los demás; jugaban y fumaban, o tal vez fumaban y jugaban; por otro lado estaban las timbas con Pablo, Ram, Willow, Víctor, Rubén, Javi y compañía; jugábamos y bebíamos o quizás bebíamos y jugábamos... qué buenos momentos.
    Eso es lo que en este momento me hacía falta a mí, un buen canuto y una copa de whisky para apaciguar la enorme tensión. Consigo apartar los recuerdos y me centro en el juego, el bote asciende a seiscientos sesentaiseis mil, si igualo será de más de ochociestos mil puntos, he de poner veinte fichas grandes y en este momento me quedan cincuentaidos fichas grandes y siete de cincomil, es decir quinientos cincuentaicinco mil puntos. El juego estaba avanzado, el bote era grande y echarse atrás ahora sería mi sentencia de muerte. Quiero y no quiero, puedo y no puedo, mi trío es fuerte, pero la escalera cada vez está más clara, ya sólo un as o un cinco en la última carta podría hacer que mi mano fuera superior a la supuesta escalera que habría ligado Fernando. Sin más remedio y soportando la sonrisa burlona de Fernando, cogí veinte de mis fichas y con desgana las lancé sobre el bote. La gente ahora guardaba silencio, un silencio sepulcral, mortífero, frío y dañino.
    Miro mis fichas, las toco, las muevo de un lado a otro, las cuento: treintaidos grandes y siete pequeñas, el corazón se encoge, pero late más vivo que nunca, respiro profundamente e intento tranquilizarme para afrontar en óptimas condiciones el river del juego.
    Ventura agrupa las fichas, las ordena y procede al reparto del river, la última carta. Por primera vez noto el nerviosismo de Fernando en su rostro, evita cruzar su mirada con la mía. Ventura agarra la carta decisiva, para mayor emoción la suelta boca abajo sobre el tapete con un toque sutil y, con la clase propia de quien lleva toda una vida pegado a la baraja, le da la vuelta y la deja boca arriba. El silencio se rompe de momento y el murmullo pronto se convierte en gritos. La carta que determinará mi suerte y la de Pablo está boca arriba a menos de un metro de mí, la tengo ahí y sin embargo ni la he mirado ni quiero mirarla, tal vez porque carezco de valor para ello; tras unos segundos escucho la voz de Ventura, ahora temblorosa, as de Corazones, ¡¡as de corazones!!, ¡¡¡as de corazones!!!, me repito a gritos en mi pensamiento una y otra vez, el corazón estalla de alegría y corretea por mi pecho, miro a Fernando y su pequeña sonrisa no me intimida, ni tan siquiera me inquieta, tengo un full y su escalera al lado de éste no es nada, me siento fuerte, grande, superior; por fin me calmo un poco y espero a que Fernando, “el rey de la timba”, hable. Con gesto serio mira sus dos cartas, ¿qué tendrá? me pregunto nuevamente, las suelta con parsimonia y con delicadeza coge veinte fichas de las grandes y las tira con desprecio. Esta vez todo me resulta mucho más fácil, quiero y puedo, ni cálculos, ni probabilidades, ni gestos, ni nada, sin dudarlo un instante cojo todas mis fichas, lo miro desafiante y con voz chulesca le digo tus veinte más mi resto, libero toda la tensión con un resoplido y espero impaciente su respuesta, la felicidad invade mi cuerpo y deseo llegar a casa para contarle a Pablo cómo ha ido la partida. Fernando, con una tranquilidad inquietante, iguala la apuesta y dice con mucha seguridad “las veo”.
    Fugazmente levanto mis dos cartas y sin dejar hablar a nadie digo fuerte y claro full de cincos y ases, Fernando agacha la cabeza y mira sus cartas boca abajo, Ventura muestra cara de sorpresa, la gente habla formando revuelo y yo estiro el brazo y agarro las fichas acercándolas hacia mí, en ese mismo instante Fernando, que seguía mirando hacia abajo, destapa sus dos cartas y permanece en silencio, yo ni tan siquiera las miro, embriagado por la borrachera de fichas, sin embargo el revuelo formado anteriormente desaparece y puedo escuchar cómo Ventura dice “Fernando tiene as-cinco de rombos, full de ases y cincos en mesa.
    La multitud aplaudía y gritaba. Yo, atónito, no comprendía nada, lo había escuchado, lo estaba viendo, pero aún así no me lo creía o no quería creerlo. Tras unos segundos asumí la dolorosa derrota, me vino a la mente mi hermano y su operación, le había fallado, le he fallado me repetía constantemente, me levanté de la mesa y salí a la calle, deambulé largo rato y sin saber cómo llegué a mi casa, no podía decirle a Pablo que le había fallado, mi mente era un horno, nada tiene sentido, lo he perdido todo, he privado a mi propio hermano de la operación que podría curarle. Todos estos pensamientos se repetían como un bucle, como un círculo vicioso, como la pescadilla que se muerde la cola. Subí al piso, llegué al cuarto de Pablo, abrí su cajón, cogí su pistola, la observé durante una décima de segundo, recta, dura, fría y metálica, plateada con un mango negro, comprobé que estuviera cargada, la pose sobre mi sien con delicadeza y apreté el gatillo.
    Con un terrible grito desperté, tardé unos segundos en darme cuenta de que todo había sido un mal sueño. Miré a mi alrededor, vi a Pablo durmiendo plácidamente, me levanté, le di un beso en la mejilla y me volví a acostar.

  2. #2

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    primero

  3. #3
    Avatar de cospeito
    Fecha de Ingreso
    09 Dec, 09
    Mensajes
    6,336

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    subpole
    Cita Iniciado por Ricbaires Ver Mensaje
    Cospeito Campeón de la Serie 2011 del Torneo de los Foreros de Poker Red

  4. #4

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    ¡Excelente relato!

    Rico vocabulario e interesante manejo de la tensión dramática.

    Me gusta

  5. #5

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    Gracias por esos comentarios, sobre todo por el de GranAl que es mi viejo !! ;-)

  6. #6
    Avatar de Naxxxo
    Fecha de Ingreso
    15 Sep, 06
    Mensajes
    5,181

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    reraise on flop para acaabr AI ahi mismo XD

    aún así me ha gustado como has utilizado todo ese dramatismo, aunque mas bien parece una timba de hace años, el poker de hoy en día ya no se asemeja a esto, pero me ha gustado bastante

  7. #7

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    Te pone en tensión, me ha gustado!!

  8. #8
    Banned
    Fecha de Ingreso
    29 Jul, 09
    Mensajes
    3,146

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    Esta mano es clavada a la de la peli de rounders jejeje

    Bueno, el relato como tal esta bien, pero supongo que nunca va a ganar el concurso ya que da una imagen erronea del poker. La gente sensata no se juega la vida de su hermano en una timba de poker.

    De todas formas literariamente me ha gustado, aunque en algunas cosas ha sido repetitivo como por ejemplo en lo de quiero y no puedo etc.

  9. #9

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    Cita Iniciado por Malaniuk Ver Mensaje
    Esta mano es clavada a la de la peli de rounders jejeje

    Bueno, el relato como tal esta bien, pero supongo que nunca va a ganar el concurso ya que da una imagen erronea del poker. La gente sensata no se juega la vida de su hermano en una timba de poker.

    De todas formas literariamente me ha gustado, aunque en algunas cosas ha sido repetitivo como por ejemplo en lo de quiero y no puedo etc.

    Creo que no has comprendido bien el cuento, toda la historia resulta un sueño de un joven jugador de poker, de ahí el título.

    En cuanto a lo repetitivo, quiero y no puedo, etc, estoy deacuerdo pero es algo que hice intencionadamente como recurso literario...la idea era generar una tensión que fuera creciendo a medida que se volvía a usar las mismas expresiones.


    Un saludo.

  10. #10

    Predeterminado Re: El jugador: Sueños de Juventud

    La siguiente vez sueña que estudias y que el libro soñado te dice que lo correcto en el flop no es igualar ni de coña, Insta Raise XD. Y que el libro también te enseña a jugar dentro del bankroll

    Por otro lado me encantó que el Ventura no se percató de que, aunque Fernando apostó 25 fichas de 10,000 en el turn, tú sólo hiciste call con 20...

    Jodas aparte, está muy bueno, la tensión es increíble, creo que tienes una facilidad nata para la redacción. Quiero participar, pero aún no se me ocurre nada, a ver si más adelante se me prende el foco.

    Slds.
    La flojera es la madre de todos los vicios; pero madre es madre y hay que respetarla.

Página 1 de 3 123 ÚltimoÚltimo

Temas Similares

  1. Sueños y objetivos de poker.
    Por kead en el foro Poker general
    Respuestas: 50
    Último Mensaje: 13/04/2007, 12:13 PM

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •