Biografías de pokerRecordamos a la leyenda Stu Ungar a 24 años de su muerte

Santiago García hace un repaso a la turbulenta vida del único ganador del Main Event de las WSOP en tres ocasiones, plagada de triunfos y derrotas.

El martes 22 de noviembre se cumplieron 24 años de la muerte de una de las leyendas del poker y del único tri-campeón del Main Event de las WSOP en su formato freeezeout: Stu Ungar

Su increíble vida

Stuart Erroll Ungar nació el 8 de septiembre de 1953 y pasó su infancia en el Lower Manhattan jugando a las cartas para el mafioso Victor Romano. Su especialidad era el Gin Rummy, donde nunca perdió. Como nadie quería jugar contra él tuvo que cambiar de juego y empezó a jugar al poker.

Tenía el coeficiente intelectual de un genio y una memoria fotográfica que le hicieron ganar millonarias apuestas. En 1976 se mudó a Las Vegas y comenzó a ganar en las partidas más altas. Su inteligencia superior y su soberbia, sumada a sus adicciones, le hicieron ganar muchos enemigos. Se burlaba de sus adversarios diciendo en voz alta sus cartas o maldecía a los croupiers.

A pesar de sus habilidades en el juego tenía una gran debilidad por las apuestas deportivas que le consumían todas las ganancias obtenidas con el poker. También comenzó a tener problemas con las drogas, de quien se volvió adicto. Se compraba coches lujosos cuando apenas sabía conducir (se dice que destruyó un Mercedes Benz y 5 Jaguars) y tenía una mansión millonaria donde le cortaron la luz por no pagar las cuentas. Pasaba de la riqueza a la pobreza en cuestión de días.

Tri-Campeón del Main Event

Su habilidad con los números, su agresividad y su facilidad para detectar debilidades en sus rivales lo convertían en un peligroso jugador de torneos. Pero su punto débil era el tilt ya que no podía soportar que un oponente a quien consideraba inferior le ganara una mano con suerte. 

Jugó su primer Main Event de las Series Mundiales en 1980 con 27 años y lo ganó luego de vencer al experimentado Doyle Brunson en el heads-up. Se ganó así el apodo “The Kid” y al año siguiente fue el bi-campeón, ganando 375.000 $

En 1990 fue el chipleader del Día 1 del Main Event de las WSOP. Pero no se presentó a jugar el segundo día y lo encontraron en su habitación con una sobredosis. Tenía tantas fichas que quedó 9° sin jugar y ganó 25.000 $, batiendo un triste récord. 

Pudo limpiar su nombre en 1997, cuando entró a último momento al Main Event gracias a su bancador Billy Baxter y comenzó a dominar el torneo. Para tapar su nariz deformada por la cocaína usó unos grandes anteojos y jugó con una foto impresa de su pequeña hija. Días después se convirtió en el primer jugador en ganar el Main Event en tres ocasiones en su formato freezeout y obtuvo su mejor resultado: 1.000.000 $.

La mitad de ese premio fue para su backer y la otra mitad la perdió días después en adicciones y apuestas deportivas

Sus números en el circuito de torneos

  • Cobros: 35 (16 en la WSOP)
  • Mesas finales: 29 (12 en la WSOP)
  • Segundos puestos: 3 (2 en la WSOP)
  • Títulos: 16 (5 en la WSOP)
  • Mayor cobro: 1° Main Event WSOP 1997 – 1.000.000 $
  • Ganancias: 3.677.961 $

En el 2001 fue elegido para ingresar al prestigioso “Salón de la Fama del Poker” de las WSOP

Su triste muerte

Durante el mes de noviembre de 1998 a Stu le habían prestado 25.000 $ para que juegara cash en el Bellagio. Una noche lo vieron salir del casino luego de perder casi todo su dinero. El 22 de noviembre de 1998 lo encontraron muerto en su habitación del Motel Oasis con solo 800 $ en sus bolsillos. La autopsia encontró restos de drogas en su cuerpo, pero la causa de la muerte fue su corazón, que no aguantó más el ritmo de su vida, llena de excesos.

Fue enterrado el 26 de noviembre en un cementerio del Este de Las Vegas. Además de su mujer y su hija estuvieron presentes 250 personas entre amigos, jugadores y familiares. Calculan que Stu ganó alrededor de 30.0000.000 $ en su vida, pero murió sin poder dejarle nada a su familia. Tuvieron que hacer una colecta para pagar los gastos del funeral y echar del cementerio a varias personas que reclamaban deudas.  

Frases célebres

  • “Para mí todo se reduce a que es más importante la acción que el dinero. Soy un adicto a la acción. Apostaría hasta en una carrera de cucarachas”.
  • “No me gusta perder. No quiero que nunca nadie me diga que soy un buen perdedor. Porque alguien que es un buen perdedor, por más bueno que sea, solo es un perdedor”.
  • “Piensa sobre lo que es estar sentado en una mesa de poker, con personas cuyo único fin es cortar tu garganta, quitarte su dinero y dejarte hablando solo reflexionando sobre donde cometió el error. Así son las cosas en una mesa de Poker. Si no me crees, entonces eres la oveja masacrada”.
  • “¿Alguna vez vieron la película que dirigió Robert De Niro en la que un chico del Bronx es apadrinado por un mafioso? Bueno, así era yo. A los catorce años alguien empezó a apadrinarme. Mi padre era un levantador de apuestas de los importantes. Me crié rodeado de tipos de la mafia”.
  • “¿Qué hacía con lo que ganaba? Iba a las carreras. Aquel que dijo que el dinero quema en el bolsillo estaba hablando de mí. Algunos me dicen apostador patológico”.
  • “Cuando llegué a Las Vegas y me quedaba sin fichas me financiaba Tony Spilotro, el tipo al que Joe Pesci supuestamente interpreta en la película 'Casino'”.
  • “Algún día, supongo que puede haber algún jugador mejor de No Limit Texas Hold’em que yo. Lo dudo, pero puede suceder. Lo que puedo jurar es que nunca voy a ver a nadie jugando al Gin Rummy mejor que yo”. 
  • “Con apuestas limitadas era más difícil, pero cuando me dejaron jugar sin límite desataron un monstruo: tengo más huevos que cualquier otro jugador, y no tengo ningún respeto por el valor de las fichas de plástico”.
  • “Cuando alguien me desafía, no importa qué buen tipo sea: lo voy a odiar. Quizá sean sus cejas. Por lo general es la mueca idiota que se les pega en la cara cuando ganan una mano. Lo que sea. Si alguien me quiere ganar, me lo tomo como algo personal. Y tengo que odiar a alguien para ganarle”. 

  • “Apostaba a todo: en qué round y con qué mano noqueaba Holyfield a Tyson; cuántos puntos de diferencia y cuántos expulsados iba a haber en un partido de fútbol americano. Y, lo que no apostaba, lo aspiraba. Así es fácil perder fortunas. Debo tener el record de televisores destrozados. Aunque ahora pienso que, en realidad, quería perder todo para tener que volver a jugar al poker”. 
  • “Realmente no necesitaba el dinero, pero andaban diciendo que yo ya no podía jugar y que tenía la cabeza destruida. Y me cansé. Hirieron mi orgullo. Así que comí bien, dormí y me aseguré de estar en forma para jugar. Si alguna vez quieren vender videos sobre cómo jugar al poker, deberían haberme filmado en ese campeonato: no era un juego de cartas, era belleza pura”.
  • “El dinero se va. No son las mujeres, porque ya no soy un Playboy. Pero se va: caballos, deportes, cualquier cosa”.
  • “Estaba listo para bajar, ya bañado y vestido, pero me miré en el espejo y me di cuenta de que estaba terrible: parecía salido de Auschwitz. Pensé que no iba a poder jugar diez horas durante cuatro días seguidos, y además hacerlo como los dioses. Ahí me di cuenta de que el año anterior me estaba cobrando peaje”.
  • “Yo era un monstruo. Era como Bobby Fisher, a ese nivel. La gente me enseñaba un juego y dos días después era mejor que ellos. Les ganaba a juegos en los que llevaban 30 años jugando. Era un monstruo de la naturaleza”.
  • “Realmente no sé si hay vida sin apuestas. Si la hay, no creo poder disfrutarla. El único momento en el que tengo algún respeto por el dinero es cuando no lo tengo… pero siempre consigo alguien que me financie”.
  • “He hecho muchas cosas estúpidas, pero es un hecho que nadie me ha ganado nunca en la mesa de juego. Solo yo he me derrotado a mí mismo”.

Película, biografía y documental

Durante el 2003 se estrenó la película biográfica llamada “Stuey”, con guión y dirección de A.W. Vidmer. Quien hizo de Ungar fue Michael Imperioli, conocido por su papel en la serie “The Sopranos”.  

Puedes ver la película en YouTube con subtítulos en español en este enlace

Su biografía se llamó “One of a Kind: The rise and fall of Stuey Ungar, the world’s greatest poker player” y fue escrita por Peter Alson y Nolan Dalla, con prólogo de Mike Sexton. Es la mejor biografía que leí sobre un jugador y cuenta toda la vida de Ungar desde su infancia hasta su trágica muerte. Recomiendo mucho su lectura.