EuroVegas y las turbias maniobras de Adelson en Asia

Sheldon Adelson es el millonario detrás del macro-proyecto de ocio y juego que busca condiciones preferentes en materia laboral y fiscal para decidir su sede en España.

Son tiempos difíciles. Las cifras del paro alcanzan niveles aberrantes, hasta tal punto de que es complicado explicar por qué no estalla una juventud que es la más afectada.

Sheldon Adelson, o el nuevo advenimiento de George Marshall.
Sheldon Adelson, o el nuevo advenimiento de George Marshall.

No se puede culpar a unos responsables políticos por intentar asegurar para su comunidad un proyecto que, supuestamente, generaría miles y miles de puestos de trabajo, directos e indirectos. Esta es situación de las comunidades de Madrid y Cataluña, tentadas por la construcción de EuroVegas; un macrocomplejo de ocio proyectado por el emporio estadounidense del juego Las Vegas Sands.

Las más altas instancias de ambas comunidades, personalizadas en la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y el Conseller de Territorio de Cataluña, Lluís Recoder, han ensalzado las bondades de la llegada de la empresa norteamericana a los alrededores de Madrid o Barcelona, pero también han dejado translucir que los estadounidenses quieren condiciones especiales en materia laboral y fiscal. En palabras de Aguirre, “Adelson por ahora ha escrito la carta a los Reyes Magos”.

En todo caso, parece que esta carta ha llegado a su destino y la lideresa madrileña está siendo todo oídos. Aguirre ha llegado al punto de declarar que estudiaría cambiar la legislación vigente para facilitar el establecimiento del complejo de ocio en Madrid, solo matizada por la alcaldesa de la capital, Ana Botella, al limitar estas prebendas a ciertas “líneas rojas” marcadas por el gobierno español.

Desde la Generalitat, Recoder habla de oponerse a “una isla donde la legalidad vigente no se aplique”, pero no se resigna a renunciar a semejante fuente de riqueza, como se puede leer en ElDebat.cat.

En todo caso, cómo si estuviera asistiendo a un nuevo clásico Madrid-Barça, la batalla ya se está librando en el terreno de la política.

Cuando desde Cataluña se anuncia la intención de apostar por un proyecto que, según Recoder, generaría 120.000 puestos de trabajo, la maquinaria mediática de la Comunidad de Madrid se pone en marcha y anuncia que a bombo y platillo, por medio de Arturo Fernández, presidente de la Cámara de Comercio, que su EuroVegas crearía 261.000 puestos, entre directos e indirectos. ¿Alguien da más?

Será a nuestros señores políticos a quiénes les tocará valorar la pertinencia de crear una República Independiente de Juegolandia en la que las leyes fiscales, laborales y urbanísticas se vean sometidas a nuevas y creativas interpretaciones en pos del bien común.

Pero, ¿quién está detrás de EuroVegas?

El hombre tras el proyecto es Sheldon Adelson, multimillonario presidente de la corporación Las Vegas Sands -poseedora de complejos hoteleros y de juego en Las Vegas, Macao y Singapur- y octava fortuna de los Estados Unidos en 2011 según Forbes.

Adelson ha alcanzado una súbita notoriedad en el proceso electoral que se celebra en Estados Unidos por su apoyo económico a Newt Gingrich, el candidato republicano que acaba de perder las primarias en Nevada y está a punto de quedar completamente descolgado en la carrera presidencial.

Esta exposición ha permitido que Salon.com fijara su atención en la investigación federal que está abierta desde marzo para estudiar las actuaciones de Las Vegas Sands en Macao, sede de la última gran inversión de Adelson. La compañía podría haber vulnerado la Foreign Corrupt Practices Act, ley federal que ilegaliza la práctica de sobornar a autoridades foráneas para obtener acuerdos comerciales.

El germen de la investigación fue el pleito que llevó a Steven Jacobs, ex-directivo de LVS, a los tribunales por incumplimiento de contrato. Entre las acusaciones de Jacobs se puede leer que Adelson le pidió llevar a cabo investigaciones secretas para sacar a la luz trapos sucios de las autoridades del gobierno de Macao, además de insistir en continuar usando los servicios de un abogado de Macao de oscura reputación.

Un cable del consulado estadounidense en Honk-Kong sacado a la luz por WikiLeaks, describe como Las Vegas Sands presionaba a políticos de Pekín, en contraposición a MGM o Wynn que sólo estaban en contacto con las autoridades de Macao. Los intereses de LVS se centraban en que Pekín metiera baza en materias en las que el gobierno de Macao no era receptivo y que incluían “visados para trabajadores extranjeros, regulación del juego, desarrollo de infraestructuras y ciertas interferencias en gestión de personal que afectaban a trabajadores residentes en Macao”.

El primer movimiento de Las Vegas Sands en China fue la creación en 2008 de un centro de cooperación empresarial sin ánimo de lucro y que se dotó con 100 millones de dólares. Este centro fue cerrado por las autoridades chinas un año después como resultado de una investigación acerca de cómo se transfirió el dinero al centro y diversos pagos realizados desde el mismo a intermediarios y empresas chinas.

Los posteriores contactos con las autoridades comunistas pretenderían arreglar estos primeros “tropezones”.

Se puede discutir lo adecuado del procedimiento y el riesgo de que el gobierno de Macao tomara represalias, así como la veracidad de las acusaciones de Steven Jacobs, pero no creemos que se pueda culpar a quien sienta un cierto recelo hacia el interés de Las Vegas Sands en recibir un trato especial en España, sobre todo tras leer estas líneas.

El marco legal es distinto y las circunstancias también, por lo que, en principio, no existen aún motivos para extrapolar la intranquilidad que producen estas actuaciones en Asia al desarrollo del proyecto de Las Vegas Sands en España.

Esperamos que el desenlace sea favorable para todos y no haya ningún tipo de polémica que añadir a la ya generada por las ventajas legales que Adelson exige a nuestros representantes. 

Desde luego, nuestros políticos van a tener que lidiar en este asunto con una enorme patata caliente dadas las actuales circunstancias económicas del país.

Comentarios