WSOP POY

Historia, curiosidades y ganadores del Player of the Year de las WSOP

C. Bielsa | HACE 1 HORA 23 MINUTOS
Historia, curiosidades y mitos del Player of the Year de las WSOP
Shaun Deeb fue el último ganador y, junto a Negreanu, son los únicos que han logrado repetir el galardón que premia la regularidad en las mesas.

Ganar el Main Event te convierte en campeón del mundo y te hace un hueco en la historia, pero ganar el WSOP Player of the Year (POY) te convierte en el jugador más completo del verano. 

No es un golpe de suerte, ni algo puntual: es consistencia, constancia y buenos resultados durante casi dos meses de competición al más alto nivel.

Desde 2004, el POY es el termómetro real de quién domina Las Vegas.

El nacimiento del galardón: Negreanu abrió la lata

El primer ganador fue Daniel Negreanu en 2004. Y no fue casualidad. En pleno auge mediático del poker televisado, Negreanu combinó grandes resultados con una presencia abrumadora en mesas finales.

El mensaje era claro: el POY no premia una explosión puntual, sino la capacidad de estar ahí una y otra vez.

Negreanu repetiría en 2013, convirtiéndose en el primer jugador en ganar el galardón dos veces. Casi una década separó sus títulos, lo que habla no solo de talento, sino de longevidad.

Daniel Negreanu

El club exclusivo de los bicampeones

Hasta hoy, solo dos jugadores han conseguido repetir la hazaña:

Daniel Negreanu (2004, 2013)

Shaun Deeb (2018, 2025)

El caso de Deeb es especialmente representativo del grinder moderno. En 2025 firmó una actuación demoledora: 18 cobros en vivo, múltiples mesas finales y un séptimo brazalete en el $100K PLO. Su estilo es opuesto al de Negreanu -más volumen, menos foco mediático- pero el resultado es el mismo: dominador del verano.

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Que solo dos jugadores hayan repetido en más de 20 ediciones habla de lo difícil que es mantener ese nivel año tras año. Y ellos se han ganado por méritos propios cada uno de los títulos.

Los años más dominantes

Algunas ediciones del Player of the Year no fueron simples carreras de fondo ajustadas: fueron auténticas demostraciones de superioridad durante todo el verano.

En 2016, Jason Mercier protagonizó uno de los veranos más recordados de la era moderna. Ganó dos brazaletes, estuvo presente en múltiples mesas finales y acumuló una avalancha de cobros en torneos de todo tipo, desde los eventos con buy-ins más humildes hasta los high rollers. 

Aquella actuación fue especialmente significativa porque llegó en plena transición generacional del poker online al vivo. Mercier representaba al profesional completo: agresivo, preparado técnicamente y con capacidad para competir en fields durísimos. Por algo fue referencia absoluta de esa década.

En 2011, Ben Lamb firmó una de las combinaciones más difíciles de repetir: ganar el Player of the Year y, en la misma edición, alcanzar la mesa final del Main Event. Ese doble logro subrayó algo clave: Lamb no solo acumuló puntos en eventos variados, sino que además resistió el maratón del torneo más importante del mundo. Aquella edición estuvo marcada por la era del “November Nine”, y su presencia en la final meses después mantuvo su nombre en el foco mediático durante medio año.

Más recientemente, en 2024, Scott Seiver simbolizó la nueva generación híbrida. Seiver alternó con naturalidad torneos de juegos mixtos con eventos de grandes buy-ins, demostrando versatilidad absoluta. Su campaña fue una lección de adaptación: fields reducidos un día, torneos multitudinarios al siguiente. En una era donde el calendario es más amplio y exigente que nunca, su victoria confirmó que el POY moderno requiere dominar múltiples formatos y no depender de una sola especialidad.

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Cada uno de estos veranos representa una etapa distinta del póker contemporáneo:

Mercier, el dominio técnico de la década online;

Lamb, la épica del Main Event combinada con consistencia total;

Seiver, la sofisticación estratégica y la versatilidad del póker actual.

No todo es No-Limit Hold'em: el peso de los juegos mixtos

El POY no es un concurso de especialistas en No-Limit Hold’em, ni mucho menos. Muchas veces lo ganan jugadores con dominio en otras variantes técnicas:

George Danzer (2014), especialista en mixed games.

Daniel Zack (2022), otro especialista en juegos mixtos.

Jeff Lisandro (2009), conocido por su dominio en stud.

Esto refuerza una idea: el POY exige versatilidad.

El año sin rey

En 2020, debido a la pandemia y a la estructura reducida de las series, no se otorgó el premio. Es la única interrupción en la historia del galardón.

En cierto modo, ese vacío subraya su valor: el POY necesita unas series completas para tener sentido.

Lista completa de ganadores

Año Player of the Year
2004 Daniel Negreanu
2005 Allen Cunningham
2006 Jeff Madsen
2007 Tom Schneider
2008 Erick Lindgren
2009 Jeff Lisandro
2010 Frank Kassela
2011 Ben Lamb
2012 Greg Merson
2013 Daniel Negreanu
2014 George Danzer
2015 Mike Gorodinsky
2016 Jason Mercier
2017 Chris Ferguson
2018 Shaun Deeb
2019 Robert Campbell
2020
2021 Josh Arieh
2022 Daniel Zack
2023 Ian Matakis
2024 Scott Seiver
2025 Shaun Deeb

¿Qué hace realmente especial al POY?

Para ganar el Player of the Year se necesitan muchas cosas, pero aquí te nombramos alguna de ellas:

  • Alto volumen de torneos.

  • Capacidad para alternar formatos.

  • Profundidad estratégica.

  • Resistencia mental y física.

  • Constancia y más constancia.

El Main Event te da la portada, la popularidad y los focos durante un año completo. El POY te da el respeto de todos los rivales. Y por eso, cuando alguien levanta ese trofeo, no es que solo haya tenido un buen verano, sino que ha sido, en casi todos los casos, el mejor y más regular.

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