EPT Montecarlo 2007: De vuelta en casa

European Poker TourSon las 21:00 del lunes 2 de Abril y mientras en estos mismos momentos se está celebrando la mesa final de EPT Montecarlo, Raúl y yo estamos volviendo en coche desde Mónaco a Valencia (gracias a que Poker Stars añadió un día a última hora nos quedamos sin ver el desenlace en directo, aunque visto como ha ido la semana puede que ni lo hubiéramos hecho).

Como sabéis, Raúl cayó el primer día, y ante la perspectiva de estar 5 días sin mucho que hacer en Montecarlo, lo más probable es que hubiéramos cogido un avión corriendo que nos sacase de allí. Digo sin mucho que hacer, porque a menos que te guste gamblear, las alternativas al EPT para el jugador que se acerca hasta allí son pocas. Los sits en los que la estructura es jugable empiezan a partir de los 1000€ (o incluso los 10.000€), y acudió tanta gente para jugar los torneos paralelos previstos que las colas daban miedo. Y hace tiempo que decidí que cualquier cosa para la que tuviera que hacer una cola de más de 10 minutos no me valía la pena.

No nos fuimos porque unos amigos vinieron al rescate desde Valencia en el coche de Raúl. Así, ya con forma de transporte, pudimos salir del agujero de oro que es Mónaco (dónde sólo hay casinos y concesionarios de coches de lujo), y nos fuimos a pasar el fin de semana a la Toscana italiana, visitando Florencia, Siena y Pisa. Desde luego un viaje genial que recomiendo a todo el mundo, en especial Florencia porque tiene un poco de todo, historia, comercio y montones de gente joven visitándola (para Raúl es la ciudad más bonita en la que ha estado, y van unas cuantas, eso sí, no le acerques a una tienda de ropa que huye como alma que persigue el diablo. Hablando del diablo, el infierno vuelve a estar operativo según el Papa de turno. Recordemos que el anterior lo cerró temporalmente, pero Ratzinger ha decidido que hay demasiada gente turbia en el mundo así que mejor lo reabrimos. Dicho y hecho.)

Tras nuestro viaje de un par de días, llegamos a Montecarlo a las 12 de la noche de ayer, para comprobar como Mortensen se batía a muerte por un puesto en la mesa final, habiendo jugado un gran póquer a lo largo de todo el día según nos comentaba Pakito. Estuve una hora siguiendo la Tv Table, y aquello sí que parecía un deporte, con el público en las gradas cual partido en Roland Garros, aplaudiendo cada jugada según su representante robase un bote. Esto ya era mucho más serio.

Debo reconocer que quizás me pasé un poco en mi primera nota criticando el status del póquer como deporte, como algunos me habéis comentado, pero de verdad que en esos primeros dos días había más locura por metro cuadrado de la que podía asimilar. Probablemente mi visión del póquer esté influenciada por Internet, donde todo es mucho más limpio y no veo la cara de los primos que palman su dinero. Una visión donde todo el que juega a póquer está interesado en aprender y devora todos los libros que caen en sus manos, pero me he dado cuenta de que en el Mundo Real (al igual que en Internet), todo es muy distinto.

Los primeros días, locura ya os cuento. A partir del día 2 la cosa ya cambió y se volvió más seria, para culminar hoy con la mesa final, donde aquí si ya esto parece una retransmisión deportiva en toda regla. Dependerá del carácter de cada uno, pero en lo que a mi respecta, si no fuera por los premios millonarios, los torneos de póquer en Internet no tendrían nada que envidiar a los en vivo.

Pero bueno, el mosqueo inicial ya pasó, y debo reconocer que el EPT Montecarlo ha sido una fiesta para todo el que viviese el póquer. Me daba cuenta hablando con españoles que realmente vivían el juego como May y Tule, quienes la flipaban viendo a Ivey, Raymer o Moneymaker. Era un placer ver su ilusión, y me daba cuenta de que me gusta el póquer pero no al mismo nivel que a muchos de los que leéis estas páginas. Quizás lo mío sea Internet, comentar noticias y ayudar a todo el que pueda a llevar este juego a lo más alto. Desde luego para hacer retransmisiones en vivo, no valgo :P.

Comento el tema de las retransmisiones porque recibí algún comentario diciendo que eso era un trabajo fácil. Os prometo que no. Es duro, cansado y agotador, aunque si vives con pasión el juego se debe hacer más llevadero. Comprende ir de la sala de prensa a la del torneo cada 30 minutos a recoger información y fotos de los jugadores, redactar las informaciones, retocar y subir las fotos que luego aparecen publicadas. Y todo eso durante más de 14 horas al día (¡¡¡14 horas!!!). Cero que no hay precio por que yo hiciera algo así, sinceramente dudo de que alguien me pudiera pagar lo suficiente. Es por ello que toca alabar el trabajo de gente como Rizzatto, Juan de Diego, Santi Torres o Jorge Plá (grabando horas y horas de vídeo en solitario) que hacen para acercarnos el póquer a nuestro lado. !Sois muy grandes ;)!

Bueno, me canso de escribir en el coche, así que lo dejo por ahora. Si tengo tiempo ampliaré, aunque me he venido con unas cuantas ideas en la cabeza que me gustaría desarrollar más adelante. Al menos inspirador sí que ha sido el viaje, aunque casi todo lo que me ronda son críticas. Ojalá sirvan para mejorar el mundo del póquer ;). Ya os cuento amigos!!!

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