Phil Galfond: "Me lo estoy pasando muy bien jugando torneos"

El gurú de las high stakes se deja tentar por la competitividad de los torneos, ahora que las high stakes han iniciado una deriva hacia nuevos formatos.

Phil Galfond es una de las referencias del poker moderno. Profesor, jugador de high stakes y creador de opinión a través de sus blogs, Phil se ha labrado una gran reputación en cada una de las áreas que ha abarcado.

Le duele más un busto de 10 ciegas que un bote de 100.
Le duele más un busto de 10 ciegas que un bote de 100.

Como tanta otra gente, Galfond se encuentra en Las Vegas para disputar las WSOP. Los medios allí presentes tienen una oportunidad única para elegir entre las personalidades más atrayentes, polémicas o respetables de nuestro juego, y Galfond es una elección obvia. Al menos, también lo ha entendido así Pokerlintings.

El jugador de Maryland no tiene la presión que tenían sus habituales compañeros de mesa Justin Bonomo o Douglas Polk por lograr un brazalete, porque ya cumplió ese trámite en 2008, así que la conversación derivó rápidamente hacia el campo en el que Galfond es más experto: las high stakes.

El tema que permitió enfocar la charla hacia el futuro de las high stakes fue la relación de Galfond con Tom Dwan.

Conocí a Tom Dwan la primera vez que vine a Las Vegas. Era amigo de un amigo, David Benefield. Fue hace ocho años, en 2006.

Aunque Galfond insiste en que sus encuentros con Dwan los aprovecha para salir por ahí y que el poker pasa a un segundo plano, también es cierto que Galfond y Dwan se han cruzado más de una vez en las mesas.

Cada vez que me juego un bote contra Tom en las mesas online, alcanzo probablemente mi mayor grado de concentración, porque el tiene lo que yo llamaría “intensidad”.

Siempre pone muchísima atención a lo que pasa en una mano, y si pareces débil, él va a aprovecharlo.

Recientemente hemos tenido una conversación en la que me dijo algo parecido sobre mí. Imagino que ambos nos damos mucho crédito. Ponemos mucha intensidad a nuestros enfrentamientos.

Esta intensidad empieza a ser obligatoria en cada una de las manos que se juegan en las high stakes, donde la supervivencia cada vez está más cara.

Las partidas online están empeorando. Sí, cada vez más. Las partidas han pasado del No Limit Hold’em al Pot Limit Omaha y ahora la mayoría de las partidas en mesas altas son de Triple Draw o de 8-Game.

Yo puedo jugar al Triple Draw pero no soy lo suficientemente bueno para hacerme un hueco en las alineaciones del 8-Game. Supongo que ese es mi próximo objetivo, porque pienso que el Triple Draw se va a morir lentamente en las high stakes en los próximos dos años y los juegos mixtos serán el formato en boga.

Como ocurre en los casos de Bonomo o Duglas Polk, que no dudaron en jugar torneos de 1.000$ y 1.500$ para cumplir el sueño de ganar un brazalete, Galfond siente que los torneos son algo diferente.

Hay algo especial en los torneos; muchas veces pierdo botes enormes en una partida de cash y siento una ligera desilusión, pero si me echan de un torneo de 3.000$ en una fase temprana, me duele más. Es extraño.

La forma en que se organiza un torneo es más como un deporte. Porque la mayoría de los jugadores de poker son muy competitivos y están deseando ganar. Es orgullo, definitivamente. Está muy bien ganar dinero, pero es muy distinto ganarlo en un torneo que en una partida de cash.

Me lo estoy pasando muy bien jugando torneos, así que me puedo imaginar a mí mismo jugando unos cuantos más a lo largo del año. El problema es que generalmente no me gusta viajar para jugar solo uno o dos.

¿Y el torneo de torneos?¿Se va a apuntar Galfond al Big One for One Drop?

Todavía no lo he decidido. No he vendido tanto como me gustaría hasta este momento.

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