Proposition players: los obreros del poker en vivo

Grandes jugadores, como Erick Lindgren, empezaron sus días jugando por un sueldo en casinos locales, arriesgando el mismo dinero que le pagaban por abrir mesas y mantener las partidas vivas.

Cada vez que escribimos en nuestros textos de portada las palabras jugador profesional, estoy seguro de que te viene a la cabeza o la figura del jugador habitual de torneos o la del grinder online, cuya característica principal es que se dedican al poker, en vez de “tener un trabajo normal”.

La oficina vacía.
La oficina vacía.

En las poker rooms de los casinos de Estados Unidos hay otro tipo de profesionales del poker, oficinistas del naipe, personas que se encargan de mantener abiertas las mesas para que los visitantes siempre tengan una partida a la que unirse o que las mesas en las que están disfrutando no se rompan por falta de contrincantes.

A estos jugadores se les conoce como "proposition players", (o prop players en su forma contraida). Estos jugadores reciben una paga por ello y tienen que cumplir un horario, como en cualquier otro trabajo, solo que su escritorio está hecho de madera y fieltro.

Si estás pensando que este sería tu trabajo ideal, tienes que saber que, como al resto de profesionales del poker, nadie les garantiza que su balance sea positivo a fin de mes. Ellos arriesgan su propio dinero en las mesas -que incluyen las propinas y las comisiones del casino- y no todo el mundo soporta la presión de tener que jugar por contrato.

"Te tienes que jugar lo que ganas a diario en las mesas e intentar no perderlo. Yo no haría ese trabajo ni en un millón de años, prefiero uno que me garantice que voy a ganar mi dinero”, le reconoce Brian Pearson, el manager de Gold Creek Poker Room de Cripple Creek (Colorado), a The Gazette, “pero les necesitamos. Son vitales, ayudan muchísimo”.

En esa poker room trabaja Dane Rhodes, un "prop player" que lleva más de una década en la profesión y que actualmente juega 40 horas semanales.

De media, los proposition players duran unas tres semanas. Yo he visto a dos de ellos renunciar el mismo día que entraron a trabajar.

Las primeras tres semanas yo también perdí dinero, así que pensé que no sería capaz de hacerlo. Entonces, cambié mi estilo de juego. Tienes que forzarte a ti mismo a no jugar las cartas malas, porque en ocho horas las cartas buenas acaban llegando.

Parte del trabajo de Rhodes consiste en renunciar a la selección de mesa y jugar sean cuales sean las desventajas. Una vez la mesa está funcionando a pleno rendimiento, su presencia ya no es necesaria.

Cuando arrancamos una partida siempre jugamos en mesa corta, que son más complicadas, y cuando se llenan y la cosa se pone bien, tenemos que dejarlas. Cuando los jugadores más débiles pierden su dinero y se van, tenemos que volver a sentarnos. Por eso es el trabajo más duro que hay en el poker.

Muchos jugadores recreacionales ignoran la existencia de estos jugadores y a los que lo saben les suele generar desconfianza, aunque el poker es el único juego de casino en el que el cliente no se enfrenta directamente a la casa.

No somos estafadores. Todo el mundo se sienta a la mesa en las mismas circunstancias y ellos tampoco lo hacen por caridad. Quieren ganarme.

No hay que confundir a estos trabajadores con lo que se conoce como "shills", jugadores que no arriesgan su dinero, sino que juegan con fondos del casino. En ese caso, la casa si que tiene más que perder y puede tener la tentación de no jugar limpio.

Por supuesto, igual que hay profesionales de este tipo que no aguantan un mes o aprenden a ganarse la vida manteniendo sus pérdidas al mínimo, también los ha habido que han destacado y han pasado a ser profesionales por cuenta propia: Erick Lindgren, que acaba de ganar su segundo brazalete de las WSOP este año y acumula casi 10 millones de dólares en premios en el circuito, empezó de prop player y crupier, según su perfil de PokerPages.

Ted Forrest vivió unos comienzos similares a los de Lindgren (poker.about.com). Y no solo provienen de este ramo de la industria jugadores veteranos, como, por ejemplo, Kathy Liebert fue en su día (PokerNewsDaily). Bryan Devonshire, como indica CardPlayerestuvo trabajando como "proposition player" en la misma ciudad que el protagonista de la entrevista, Dane Rhodes.

En este artículo nos hemos centrado en el juego en vivo, aunque sabemos que la figura del "prop player", como es lógico, saltó en su día también a Internet. Normalmente, en el online, el acuerdo se limitaba a ofrecer un rakeback mayor que el normal.

Hemos visto que en Estados Unidos son muchos los reglamentos estatales que permiten a los casinos contratar "proposition players", que deben tener licencia para poder realizar su labor, igual que el resto de empleados de la industria del juego físico. Incluso hay estados, como South Dakota, que permiten la contratación de "shills". En cambio, no sabemos si esta profesión siquiera existe en España.

¿Conoces a alguien que trabaje o haya trabajado bajo condiciones similares en un casino español? ¿Te molestaría enterarte de que en tu casino habitual se utilizara a este tipo de jugadores para abrir mesas?Es más, ¿considerarías una buena idea la implantación de la figura del “proposition player” en tu casino habitual para evitar las listas de espera o para que arranquen mesas de niveles que no suelen llegar a abrirse?

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