SalsaMike Postle retira la demanda por difamación de 330 millones de dólares

Con este movimiento, parece que el culebrón iniciado por las ‘presuntas’ trampas del jugador americano parece llegar a su fin.

Sin lugar a dudas, el escándalo de Mike Postle ha sido uno de los mas salseros (sino el que más) de los últimos años en la comunidad internacional del poker. El jugador americano fue acusado a finales de 2019 de hacer trampas durante las partidas organizadas en el Stones Gambling Hall y que eran retransmitidas en directo via streaming.

El streaming fue, de hecho, el origen de toda la polémica. Postle fue acusado de tener acceso a las cartas ocultas de sus rivales en tiempo real, lo que supuestamente le permitía farolear cuando tocaba y pagar correctamente siempre.

Cuando toda la polémica salió a la luz se analizaron decenas de horas de los streamings para identificar spots que no tenían sentido y se encontraron manos muy locas con líneas que ningún regular hubiera cogido en su sano juicio. Por separado, estas manos habían pasado desapercibidas para todos durante mucho tiempo, aunque finalmente Veronica Brill se dio cuenta de que algo raro estaba pasando y acusó públicamente a Postle.

Ante las pruebas que fueron publicándose, la comunidad emitió un veredicto unánime: Postle estaba haciendo trampas. Sin embargo, aunque algo sea más que obvio para los jugadores, no tiene por qué serlo para un juez. Postle perdió el juicio popular de Twitter, pero ganó en los juzgados.

Todo comenzó con una demanda conjunta liderada por Veronica Brill a la que se sumaron las decenas de jugadores afectados que compartieron mesa durante meses con Postle en ese streaming. El juez desestimó el caso al considerar que no había pruebas concluyentes de que Postle estuviera haciendo trampas ya que los indicios por si solos no constituyen una prueba fehaciente de estafa.

Esta resolución judicial dio alas a Mike Postle, que decidió interponer una demanda por difamación de 330 millones contra Daniel Negreanu, Haralbos Voulgaris, Joe Ingram, ESPN y PokerNews además de páginas como Upswing Poker, Run It Once, Crush Live Poker, Solve For Why y Poker Coaching, que están dirigidas por Doug Polk, Phil Galfond, Bart Hanson, Matt Berkey y Jonathan Little, respectivamente.

Esta demanda de Postle buscaba principalmente intimidar a sus destinatarios para que cesaran sus críticas sobre su persona. En estados Unidos este tipo de demandas son conocidas como SLAPP por sus siglas en inglés (Strategic lawsuit against public participation) y lo que buscan como decimos es intimidar con procesos judiciales largos y costosos que no todos los ciudadanos se pueden permitir.

Estas demandas atentan en parte contra la libertad de expresión, ya que por ejemplo un periodista no podría informar de un tema de actualidad por miedo a una demanda por difamación. Es por esto que en el país americano ya hay algunos estados como Nevada en los que se han publicado leyes Anti-SLAPP que protegen a los ciudadanos de este tipo de demandas.

Veronica Brill y Todd Witteles presentaron una Anti-SLAPP contra la demanda de Postle en enero de este mismo año, pero la historia ha dado un giro de 180º.

Al parecer, los abogados de Postle dejaron de representar a este por supuestos impagos. El polémico jugador americano se quedó sin representación legal y esto ha derivado finalmente en Postle retirando la demanda por difamación de 330 millones de dólares. Con esta demanda fuera de juego, el culebrón parece haber llegado a su fin. Muchos de los demandantes originales llegaron a un acuerdo extrajudicial con el Stones Gambling Hall, pero los que continuaron la demanda contra Postle finalmente se encontraron en un callejón sin salida.

Eso sí, al retirar la demanda, Postle ha perdido automáticamente las demandas Anti-SLAPP y le debe ahora a Verónica y algunos otros los costes legales de su defensa. En cualquier caso, seguro que le sabe a poco porque seguirá pensando, como casi todos, que Postle ha conseguido irse de rositas.

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