WSOP 2026

Shaun Deeb rompe su maldición en los heads-up y conquista su noveno brazalete WSOP

Poker-Red | HACE 1 HORA 27 MINUTOS
Shaun Deeb rompe su maldición en los heads-up y conquista su noveno brazalete WSOP
Tras tres segundos puestos en 2026, el estadounidense se impuso a Dean Joe en el 1.500 $ 8-Game Mix y ya iguala a Benny Glaser y Michael Mizrachi con nueve brazaletes.

Había empezado a parecer una especie de maldición. Shaun Deeb había rozado el brazalete varias veces durante este 2026, pero cada vez que llegaba al tramo definitivo algo se torcía. Tres segundos puestos en pocos meses, incluido un heads-up perdido recientemente tras haber tenido una gran ventaja, habían convertido el número 9 en una barrera incómoda.

Pero esa barrera ya es historia. Deeb se proclamó campeón del Event #74: $1.500 8-Game Mix de las World Series of Poker después de superar a Dean Joe en un heads-up largo, cambiante y lleno de alternativas. El triunfo le reportó 181.625 $ y, sobre todo, su noveno brazalete de las WSOP.

Con esta victoria, el estadounidense entra en un club absolutamente exclusivo. Deeb se convierte en el noveno jugador de la historia que alcanza los 9 brazaletes, una cifra a la que también han llegado este verano Benny Glaser y Michael Mizrachi. Por delante quedan nombres como Doyle Brunson, Erik Seidel, Johnny Chan, Phil Ivey y, por supuesto, Phil Hellmuth, líder histórico con 17 brazaletes.

Deeb vuelve a ganar un torneo que ya conocía

El triunfo tiene un componente especial para Shaun Deeb, porque no es la primera vez que conquista este evento. En 2023, el estadounidense ya se había impuesto en el 1.500 $ 8-Game Mix, superando entonces un field incluso más grande de 789 jugadores.

Esta vez el torneo reunió a 766 participantes, y Deeb volvió a demostrar por qué este formato encaja tan bien con su perfil. El bajo buy-in atrae a jugadores menos experimentados en todas las variantes, mientras que él se mueve como pez en el agua en los juegos mixtos. Cuando consigue fichas en este tipo de torneos, su experiencia en todas las modalidades se convierte en una ventaja enorme.

Posición Jugador País Premio
1 Shaun Deeb Estados Unidos 181.625 $
2 Dean Joe Estados Unidos 120.570 $
3 Fu Wong Estados Unidos 81.530 $
4 Blaz Zerjav Eslovenia 56.230 $
5 Itsuko Yoroi Japón 39.570 $
6 Patrick Mahoney Estados Unidos 28.420 $

Del abismo a la pelea por el título

El Día 3 no empezó precisamente como una marcha triunfal para Deeb. Con 9 jugadores en pie, llegó a quedarse con apenas 300.000 puntos y tuvo que jugarse el torneo con A2 contra el A6 de Michael Koenig encontrando un dos salvador le permitió seguir con vida.

Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó más tarde en una mano de 2-7 Triple Draw. Koenig decidió dejar de pedir cartas con 7-6-4-3-2, las segundas nuts.  Pero Deeb siguió pidiendo y ligó una milagrosa Wheel para doblarse, que en 2-7 Triple Draw es 7-5-4-3-2. Poco después, el propio Deeb terminó eliminando a Koenig en novena posición, en una mano que su rival reconoció que tardaría en olvidar.

A partir de ahí, el torneo cambió por completo para Deeb. Cuando la acción alcanzó la fase decisiva, ya había escalado hasta los 3.400.000 puntos y se situaba tercero en fichas, solo por detrás de Fu Wong y Dean Joe.

Dean Joe toma el mando antes del heads-up

Las eliminaciones llegaron rápido en la mesa final. Jason Riesenberg cayó en Pot-Limit Omaha contra Dean Joe, después de terminar all-in con dobles máximas y ver cómo Joe ligaba unas dobles superiores en el turn.

Los siguientes en despedirse fueron los short stacks Patrick Mahoney e Itsuko Yoroi. Después, Deeb cazó un farol de Blaz Zerjav en 2-7 Triple Draw y dejó muy tocado al doble ganador de brazalete. Joe terminó rematando a Zerjav poco después y también se encargó de eliminar a Fu Wong en tercera posición.

Con esa eliminación, Dean Joe alcanzó el heads-up con ventaja. El estadounidense empezó el duelo final con 12.500.000 puntos frente a los 6.500.000 de Deeb.

Un heads-up largo, técnico y lleno de cambios

Deeb no tardó en darle la vuelta a la situación. Primero tomó el liderato en una mano de Razz y después amplió su ventaja mostrando color en Limit Hold'em. Pero Joe no se vino abajo y recuperó terreno en varias modalidades: ganó una mano con 8-7-5 frente al 8-7-6 de Deeb, ligó color en Omaha 8 or Better y más tarde mostró trips en PLO, dejando a Deeb con apenas 3.000.000 puntos.

Pero Deeb volvió a recomponerse en Seven Card Stud y recuperó el liderato gracias a un cooler de color contra color. Poco después dio otro golpe importante en una mano de Hold'em donde Joe check-raiseó el flop, volvió a apostar fuerte en river y Deeb pagó para mostrar una escalera completada en la última carta frente a la pareja de ochos de su rival.

Joe siguió dando batalla y encontró un double up en PLO gracias a una pareja de reyes, pero el desenlace llegó poco después en otra mano de Omaha. Deeb apostó 2.850.000 en el flop y pagó al toque cuando su rival anunció el all-in por los 3.500.000 puntos que le quedaban. Esta vez era Deeb quien llevaba los dos reyes contra la top pair de Joe, que no encontró ayuda ni en turn ni en river.

Así terminó una persecución que se había resistido durante semanas. Después de tantos heads-up esquivos, Deeb logró por fin cerrar el torneo y levantar el noveno brazalete de su carrera.

La carrera contra Hellmuth sigue viva

Deeb no escondió tras su victoria cuál sigue siendo su gran objetivo a largo plazo: alcanzar y superar a Phil Hellmuth. Lleva años diciendo que quiere pasar al máximo ganador histórico de las WSOP y este noveno brazalete le acerca un poco más a una meta que sigue estando muy lejos, pero que para él continúa siendo real.

El estadounidense reconoció que podría estar más cerca si algunos de sus segundos puestos hubieran caído de su lado, pero también asume la varianza como parte del camino. Su receta no cambia: presentarse cada día, jugar todos los torneos posibles y seguir acumulando oportunidades.

La victoria también le devuelve a una zona muy familiar: la pelea por el WSOP Player of the Year. Deeb ya ha ganado esa clasificación en dos ocasiones, incluida la del año pasado, y ahora vuelve a colocarse en la parte alta de una carrera que, según él, está siendo una de las más igualadas que recuerda.

Su plan no contempla descanso. Tras ganar el brazalete, Deeb ya pensaba en entrar en el 2.500 $ Mixed Triple Draw y después tiene marcado en el calendario el 100.000 $ Pot-Limit Omaha High Roller, torneo que ganó el año pasado.

Para Deeb, la rutina de las WSOP no cambia demasiado entre la victoria y la derrota. Gane o pierda, su filosofía sigue siendo la misma: aparecer cada día, jugarlo todo y seguir peleando por brazaletes y puntos del Player of the Year.

 

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