¿Quién es?Sheldon Adelson, el emperador del juego

En el artículo de hoy analizamos la vida de Sheldon Adelson, el magnate del juego. El propietario de Las Vegas Sands llegó a ser el tercer estadounidense más rico en la lista Forbes. Polémicas, política, religión, casinos, lujos, inversiones asiáticas... repasamos la vida del billonario que construyó su fortuna gracias a los casinos.

El sueño americano, una utopía para algunos, un objetivo para otros. De cualquier manera, una idea muy arraigada en la cultura estadounidense. Desde que los primeros inmigrantes llegaran a la que les habían prometido como "la tierra de las oportunidades, de la abundancia o del destino", el concepto sobrevuela la historia del país norteamericano. 

"La vida debería ser mejor, más rica y llena para todas las personas, con una oportunidad para todo el mundo según su habilidad o trabajo, independientemente de su clase social o las circunstancias de las que proviene."

Las grandes cantidades de tierra acumulada, el bajo precio de las mismas o el descubrimiento del oro en California son algunos de los ejemplos que han ayudado a la ​asentar idea a lo largo de la historia.

A nuestro protagonista de hoy el termino le viene como anillo al dedo. Cómo el hijo de una familia de inmigrantes ​lituanos y ​galeses​ consigue convertirse en una de las tres personas más ricas de EEUU gracias a su gran visión empresarial, aunque no sin riesgo ni dificultades. No risk, no glory. Hablamos de la persona más poderosa y rica en la industria del juego, Sheldon Adelson.

Tras crecer en el duro barrio de Dorchester en Boston, de familia judía y padre taxista, Sheldon tuvo una infancia ​difícil ya que ​sufría amenazas e insultos por parte de los chicos irlandeses en el colegio,así que tuvo que ganarse el respeto a base de golpes.

Con 12 años abandonó la escuela, pidió 200$ prestados a su tío y empezó a vender periódicos. Esos primeros ahorros le permitieron ​comprar maquinas expendedoras ​que colocaba en las gasolineras donde los taxistas, como su padre, efectuaban sus paradas habitualmente.

Después de un breve paso por el ejercito se instaló en Nueva York, donde encontró ​una gran​ oportunidad de negocio ante la dificultad que tenían los pequeños empresarios en la Gran Manzana para acceder a créditos financieros. Sheldon fue el intermediario entre estos y los bancos.

Estas buenas relaciones con las entidades financieras le permitieron tener acceso a créditos en condiciones favorables con las que compró oficinas, apartamentos, moteles en los alrededores de Boston e incluso una flota de aviones.

Pese a no entender de ordenadores, a finales de los 70, Sheldon consiguió anticipar el boom que posteriormente tuvieron las empresas tecnológicas. Creó la Conferencia Comdex en las Vegas, un punto de encuentro para los primeros aficionados del tema, donde se mostraban los últimos avances del sector.

Sheldon Adelson no da punzada sin hilo, tiene una capacidad de aprendizaje admirable y cada paso en su trayectoria ​suele ser la fuente de inspiración para ver una nueva oportunidad de éxito. La Conferencia Comdex sirvió al multimillonario para darse cuenta de que podía crear negocios alternativos que completaran la oferta de juego y ocio de Las Vegas.

Y eso hizo. No dudo en invertir, junto con un grupo de socios, 128 millones de dolares para comprar el mítico Casino Sands y convertirlo en el hotel "The Venetian" en 1999. Una reproducción de cartón piedra de la ciudad italiana con 7.128 suites y un gran centro de convenciones.

La encargada de darle la idea fue su segunda y actual esposa, Miri Ochshorn con la que ​el magnate americano había pasado la luna de miel en la ciudad transalpina. Miri le recomendó crear un lugar romántico en Las Vegas en el que las mujeres que acompañaban a sus maridos a las ​convenciones pudiesen sentirse a gusto.

También es el propietario del ​Casino Sands, situado en Bethlehem (Pennsylvania), en la Costa Este. De esta forma, conseguía amasar una fortuna de la nada y se asentaba entre las altas esferas económicas mundiales.

Llegó a situarse en el puesto número 3 en la prestigiosa lista Forbes de las personas más ricas de EEUU y la 11ª del mundo, por detrás de Warren Buffet y Bill Gates, siendo uno de los billonarios que más rápido ha conseguido enriquecerse. Por ejemplo, entre 2004 y 2005, en tan solo un año, su riqueza creció un 283,3%... el sueño americano.

Y con todo ello llegaron los lujos, Sheldon es propietario de un superyate de 300 pies, un jet privado, además de dos espectaculares residencias en Las Vegas y Malibu (California).

Crisis e inversiones asiáticas

Pero la vida de Sheldon Adelson no está exenta de polémica. Gracias a la colaboración con Marshall Hao, propietario de la compañía Asian American Entertainment, entró en Asia y, en 2002, consiguió los permisos necesarios para levantar los casinos que a día de hoy suponen su mayor fuente de ingresos. Por motivos que no trascendieron, Las Vegas Sands dió por finalizado el acuerdo en 2011 de manera unilateral, lo que supuso una nueva demanda en su historial, que ya contaba con varias investigaciones abiertas por posible blanqueo de dinero y supuestos sobornos en China.

Sea como fuere, gracias a esas licencias pudo levantar dos grandes proyectos en Macao y Singapur. El primero de ellos, Sands Macao en 2004, cuya construcción supuso una inversión de al menos $265 millones, fue el primer casino de estilo americano en el continente y se ha convertido en un éxito extraordinario, según la ​propia ​revista Forbes.

El segundo, Marina Sands Bay, se ha convertido en uno de los mayores atractivos turísticos de Singapur, consolidándose como segunda alternativa de ocio​ para los jugadores asiáticos. El complejo cuenta con uno de los mayores centros comerciales del mundo, un casino y el hotel con la que probablemente sea la piscina más famosa del mundo ​en su azotea.

Sin embargo, la crisis inmobiliaria de 2008, de la que Nevada fue el epicentro, pudo llevar a Sheldon a la bancarrota. La recesión económica destrozó los precios de los inmuebles y el presupuesto de las empresas para convenciones, además de dejar a los estadounidenses sin dinero que gastar en vacaciones. Una hecatombe para el sector del juego.

Las acciones de su empresa, Las Vegas Sands, cayeron un 98,5% reduciendo su fortuna de 20.000 millones de euros en 2007 hasta 2.500 millones en 2009. La empresa amenazó con declararse en suspensión de pagos, si bien en EEUU no es como en Europa donde supone prácticamente la quiebra, se trata simplemente de una restructuración de la deuda que no tiene porqué condicionar la viabilidad de la empresa.

De cualquier forma, el propio Sheldon fue la persona que más fe tenía en sus proyectos y salió al paso de la situación inyectando $500 millones de su propio bolsillo. El tiempo acabó dándole la razón gracias a la rentabilidad de sus inversiones asiáticas, que no se vieron afectadas por la crisis y le permitieron volver a colocarse como una de las mayores fortunas del mundo.

Política y religión

Además de ser el emperador del juego, Sheldon Adelson destaca por su activismo pro-israelí y su ideología política ultraconservadora. A pesar de haber conseguido amasar su fortuna durante el mandato de Barack ​Obama (demócrata) y casi caer a la ruina con George W. Bush, es uno de los mayores donantes​ históricos del Partido Republicano.

Sin ir más lejos, es conocida su relación con Donald ​Trump, a quien donó ​directamente ​unos ​$35 millones de los $124 millones que gastó en total​ en donaciones a Super Pacs, comités de campaña, candidatos del Partido Republicano y diversos lobbies sionistas en 2016.

Que el país este gobernado por un hombre republicano, ​blanco, pro-israelí y fuerte ante los sindicatos es una de sus grandes prioridades, por lo que también ​adquirió el periódico "Las Vegas Review-Journal" ​en 2015 por $140 millones para apoyar la candidatura de Trump durante las elecciones de 2016. "Es nuestro nominado, habría apoyado a cualquiera de los 17 precandidatos que hubiese vencido las primarias contra Obama, menos al ultraliberal Ron Paul. Ganó con todas las de la ley"

Su objetivo era mantener y reforzar el poder del "lobby judío". También destaca la cruzada que encabeza contra los sindicatos, siendo dueño de la única empresa de juego que no permite la creación de los mismos en la Ciudad del Pecado, y su preocupación por el avance de las ideas socialistas "me preocupa la consolidación de la economía socialista a la que hemos estado asistiendo durante casi cuatro años. Me da miedo porque la redistribución de la riqueza es el camino hacia el socialismo, y a que el Gobierno controle más la vida de la gente" .

Eurovegas

En el caso concreto de España, el nombre de Sheldon Adelson nos retrotrae a 2012 cuando el multimillonario intentó traer sin éxito el proyecto Eurovegas a la localidad madrileña de Alcorcón.

Tras varias idas y venidas, las exigencias el magnate generaron controversia y dividieron a la población entre los partidarios de un proyecto que prometía la creación de una buena cantidad de empleos en los peores momentos de la economía española y quienes no podían con la su forma agresiva de negociar y las exigencias del empresario, que incluían poder fumar en los casinos o ventajas fiscales independientemente de quien gobernase el país, entre otras. 

Eurovegas podía haber supuesto un gran empujón a la industria del poker en España y Europa, pero el precio de doblegar las leyes de un país a las exigencias de una sola persona es demasiado caro.​ Finalmente nunca se consumó y el magnate decidió centrarse en sus negocios asiáticos.

La nueva crisis económica​ como consecuencia de la pandemia, ha provocado que el negocio del juego en vivo sufra un nuevo gran golpe, con Las Vegas Sands cerrando el primer trimestre con perdidas superiores al millón de dólares, gran contraste con el beneficio de 582 millones de dólares ​en el mismo periodo de 2019. No es de extrañar teniendo en cuenta que Macao se vió obligada a cerrar.  El empresario, en cambio, se niega a cerrar sus casinos en Las Vegas por el momento. 

A sus 84 años, con un cáncer contra el que lleva años luchando y situado actualmente en el puesto numero 28 de la lista Forbes con un patrimonio de $31,4 billones, veremos si tiene fuerzas ​para volver a salir reforzado de una situación complicada.

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