Vicky Coren: "Necesito un año de descanso de Las Vegas"

¿Es posible que la Meca del poker llegue a saturar a algún jugador? Vicky Coren parece haber encontrado síntomas de que es mejor darse un respiro este año.

Llevamos semanas, si no meses, oyendo las más diversas razones para ir a Las Vegas a jugar las WSOP: la ciudad, los casinos, los espectáculos, las excursiones, los premios…

Vicky prefiere cargar las pilas para el año que viene.
Vicky prefiere cargar las pilas para el año que viene.

Pero, ¿hay alguna razón para que algún jugador de poker no arda en deseos de ir a jugar las Series Mundiales?

Nuestra idolatrada Vicky Coren parece haber encontrado las suficientes para quedarse en el Reino Unido este verano, por extraño que pueda sonar. Sobre todo en su caso, ya que últimamente parece tocada por la fortuna.

Sorpresa

No voy a Las Vegas este año. Por las miradas que veo en las caras de algunos de mis amigos cuando digo esto, podría parecer que les estuviera anunciando que acabo de empezar un tratamiento para convertirme en un hombre. Una sorpresa total.

He ido a Las Vegas cada verano durante los cinco últimos años. También es cierto que estoy en forma: después de ganar el EPT de San Remo parece raro mi próximo torneo en vivo -si no voy a Barcelona- sea el próximo festival del EPT/UKIPT en Londres. ¿Qué tipo de pro es capaz de pensar en dejar pasar seis meses entre torneos?.

Dosificarse

Nunca he jugado demasiados torneos en vivo, porque siempre ando haciendo malabares con el poker, mi trabajo de escritora y el de presentadora de televisión. Mi media es probablemente de menos de diez torneos al año.

Pero suelo entrar en premios más que otros muchos profesionales, de media. Quizá es la prueba de que es bueno seleccionar las partidas y mantenerse descansado.

Un año sabático, para retomar la ilusión

Me encantan sus restaurantes, los casinos y las noches de marcha con todos los amigos que están allí, así como el volumen de torneos que hay en Las Vegas.

Pero el año pasado simplemente no me sentía motivada. Me pareció calurosa y agotadora. Cogí mi gripe de Vegas de todos los años y eché mucho de menos a mi marido. Todo eso me hizo pensar que necesito un año de descanso, y recuperar la emoción para la próxima vez.

Me van las cosas mejor cerca de casa

Tengo que admitir también que no tengo un buen récord en Las Vegas. Mis resultados parecen llegar siempre en Europa, y donde mejor se me da es en Londres, así que quizá ahí haya otra lección que tengo que aprender.

Cuanto más cerca de casa, mejor lo hago, y estoy segura de que desde que me he casado esto es más cierto que nunca. A David le encanta venir al EPT y explorar nuevas ciudades europeas, pero no hay nada que a él le guste hacer en Las Vegas: no juega al poker, ni le gusta ir de compras o tostarse al sol a 40º.

No me malinterpretes, volveré pronto a Las Vegas. Solo pienso que este año necesito seis semanas de verano inglés: un poquito de Wimbledon, unas vacaciones normales y fields blanditos en los torneos de los domingos de PokerStars, mientras todo el mundo está fuera.

Comentarios