Winamax y sus jugadores sufren las malas praxis de Internet

Un fin de semana en el que Winamax se vio obligada a reaccionar a varios ataques DDoS interrumpiendo sus servicios trajo de cabeza a la sala y a sus jugadores.

Mientras en Dublín el equipo de Winamax disfrutaba de su evento más importante del año por lo que a poker en vivo se refiere, en el cuartel general situado en París todo eran quebraderos de cabeza y malas noticias.

Los jugadores de la sala francesa se han visto agraviados en varias ocasiones por numerosas desconexiones debidas a varios ataques DDoS que sobrecargaron los servidores de la sala obligando así a interrumpir las operaciones, con la consecuente cancelación de torneos y partidas de dinero real que eso conlleva.

Los primeros problemas del fin de semana empezaron a ocurrir sobre la tarde del viernes 21 de septiembre, aunque los ataques se fueron repitiendo durante las tardes del sábado y también el domingo, el día grande que semana tras semana celebra la mayoría de sus torneos online.

Winamax, tanto a través de su cuenta global (@Winamax) como de las cuentas que utiliza para comunicarse con el público español (@Winamax_Espana) como a nivel global en inglés (@Winamax_Europe) lanzó sendos comunicados poniendo en conocimiento a su comunicad sobre lo que estaba ocurriendo y cómo pensaban proceder.

Como reza el comunicado, los ataques (se hablaba claramente de ataques DDoS y no de simples problemas técnicos) afectaron realmente a solo un número concreto de jugadores, si bien es cierto que la sala, en pos de que prevalezca la integridad del juego, decidía voluntariamente cesar sus operaciones y evitar así que unos jugadores se vieran beneficiados de los ‘sit outs’ involuntarios de los afectados.

Aunque fueron muchos los que tomaron la red social de los 280 caracteres para mostrar su descontento con la sala francesa, lo cierto es que al comunicado no le falta razón. Los ataques DDoS son -desgraciadamente- algo común en Internet (también nosotros nos hemos visto afectados alguna vez) y poco tienen que ver con la sala. Es evidente que la experiencia no es la más agradable del mundo, pero no es menos verdad que Winamax poco puede hacer.

Tanto es así que no es la única sala que en las últimas semanas ha sido blanco de ataques cibernéticos. De hecho, tal como el conocido redactor internacional Nick Jones comenta, Winamax no ha hecho más que seguir la senda de las otras grandes salas también atacadas anteriormente.

Parece que nadie está a salvo de ser blanco de los piratas informáticos. Paciencia, no queda otra.

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