Qué se necesita para ser un buen alumno de póquer I por spainfull

Aprovechando la gran noticia en el blog de Raúl Mestre de la creación de una nueva escuela de póquer, EducaPoker, voy a seguir con la serie del aprendizaje del póquer. Ahora, la escuela está recogiendo direcciones de correo para participar próximamente en su beta, no pierdas la oportunidad, pásate por ahí para dejar tu correo y recibir tu invitación. El plantel de profesores es de auténtico lujo…

Si hace un tiempo hablaba sobre los profesores de póquer, en esta ocasión voy a centrarme en el lado del alumno. Antes de contratar un entrenador, el alumno tiene que saber muy bien qué es lo que pretende con el curso (aunque sea de forma general), es decir, si quiere unas nociones básicas, si aprender a manejar los programas estadísticos, si mejorar el juego preflop, si encarar una subida de nivel con garantías corrigiendo los errores más graves que tenga, etc. y por qué elige un entrenador en lugar de aprender por su cuenta.

De esta manera, podrá orientar adecuadamente al profesor, aprovechar mucho mejor las clases, no perder el tiempo con aspectos que ya conociera del juego y enfocarse en los conceptos que realmente debe mejorar. El problema es que muchas veces el alumno no sabe lo que quiere. En ese caso, es el entrenador el que tiene que ver el nivel del alumno y aconsejarle convenientemente.

Por todo ello, hay que encontrar un profesor que reúna las características idóneas para lo que se esté buscando. Es básico informarse bien de a quién se contrata, obteniendo toda la información posible: qué experiencia tiene, a quién ha entrenado, qué nivel tiene y en cuál ha enseñado, cuáles son sus ganancias, si sabe explicar sus conocimientos (por ejemplo con sus explicaciones de manos en foros, artículos, etc.), en definitiva, si se ajusta a lo que se necesita. También, como se habló el otro día, la información es fundamental para evitar posibles estafas.

Por otro lado, hay que ser consciente, como es obvio, de que no es lo mismo precisar una introducción al póquer que una próxima subida a NL400. Tanto los conocimientos del entrenador, como las clases específicas, como el precio de las mismas no tienen nada que ver. Hay muchos jugadores que son de la opinión que un profesor sólo es realmente necesario y rentable a partir de niveles como NL100 o similares. Si bien es cierto que seguramente es un punto que coincide en el momento en el que más se puede progresar y comprender, y que hasta esos niveles se puede encontrar todo lo necesario para llegar sin problemas en foros y libros, no por ello el resto de alternativas son descartables.

Porque, por motivos similares, solo tendrían sentido los cursos de perfeccionamiento de casi cualquier tema que se hablase en los que el material y la seguridad (posibilidad de accidentes con consecuencias para la salud) no fueran obstáculos importantes como, por ejemplo, los idiomas o las clases de apoyo de los estudiantes. Al principio, lo más normal es perder mucho tiempo encontrando la información necesaria para progresar con una velocidad aceptable; la mayoría de jugadores noveles se sienten perdidos y con muchas dudas sobre qué pasos seguir. Esto es debido al gran número de opciones disponibles y temas que conocer: salas, ofertas, modalidades, conceptos de teoría, software, manejo de dinero, nivel de juego, etc.

Un curso de iniciación puede ahorrar mucho tiempo a un jugador que se quiera iniciar y hacer que su curva de aprendizaje sea mucho más rápida que la de un autodidacta. El mayor inconveniente es el desembolso inicial que debe hacerse incluso antes de saber si realmente le va a gustar esta actividad. Por eso, existen muchas escuelas de póquer que ofrecen una banca inicial, clases, artículos, vídeos y demás elementos para el aprendizaje del juego a cambio de darse de alta en una sala a través de ellos y generar cierta cantidad mensual de rake. Es una muy buena alternativa a un entrenador privado, especialmente para aprender a jugar, porque en un principio los conocimientos no precisan ser muy especializados ni avanzados.

Un punto que juega a favor de los entrenadores personales, es que muchas personas necesitan que estén encima de ellos constantemente para hacer algo y mostrar interés. Por eso existen las clases particulares y academias a pesar de tener toda la información a su alcance. Tener la obligación es una necesidad para la mayoría, si no son incapaces de realizar el esfuerzo continuado que exige aprender y practicar una actividad como el póquer.

En el siguiente artículo sobre este tema trataré de forma más concreta las características, actitudes y aptitudes que todo alumno debería tener. Además, incidiré en la manera de aprovechar al máximo las clases para que de verdad merezca la pena el dinero empleado en mejorar el juego.

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