El líder de una red de apuestas ilegales en NY se entrega a las autoridades

Hillel Nahmad es el cabecilla de una trama de 34 acusados. Se enfrenta a una posible pena de cinco años de prisión tras además de haber tenido que entregar 6,4 millones de dólares.

Desde que en Estados Unidos se cerrara el mercado del juego online debido al ya conocido Black Friday que arrasó el sector en abril de 2011, se ha creado toda una corriente de juego sumergido como ya hemos ido viendo durante este tiempo.

A la corte de NY se le acumula la faena.
A la corte de NY se le acumula la faena.

Al escándalo de las partidas high stakes entre estrellas de Hollywood que Molly Bloom destapó hace unos meses en la costa oeste, ahora se suma una trama de apuestas online ilegales en el estado de Nueva York, en la que no se descarta que la “princesa del poker” pudiera estar implicada, dado su traslado a la costa este cuando todo el escándalo que la salpicó salió a la luz.

En cualquier caso, hoy la noticia es que el cabecilla de una red de apuestas ilegales online en la ciudad de Nueva York, se ha entregado a las autoridades después de que éstas cerraran el cerco en su persona, tras la acusación de otras 34 personas implicadas en el caso.

Según leemos en Gaminginteligence.com (enlace de suscripción), Hillel Nahamad fue acusado el pasado mes de abril de liderar una red de blanqueo de dinero, extorsión y otros delitos relacionados con el juego ilegal. En las últimas horas, Nahamad ha decidido entregarse a las autoridades locales.

Tal como reza dicha acusación, Nahamad y su socio Illya Trincher regentaban un negocio de apuestas millonarias a través de la red, que tenía como clientes a adinerados miembros de los negocios neoyorquinos.

Como parte de la declaración de culpabilidad, Nahamad admitía que él era el líder y principal promotor de esta organización de apuestas deportivas ilegales, al mismo tiempo que era también su principal fuente de financiación.

El juez Jesse Furman ha manifestado recientemente que el acusado se enfrenta a una posible pena de cinco años de prisión y tres de libertad supervisada, además de ya haber tenido que devolver más de seis millones de dólares ganados de forma deshonesta. 

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