Reportajes

Los nombres imprescindibles en los Super High Rollers

Antonio Romero | 20/02/14
Los nombres imprescindibles en los Super High Rollers
Los jugadores que toda organización espera atraer cuando pone un precio superior a los 50.000$ en un torneo.

Hoy en día, como atestiguan las portadas de los medios especializados, los Super High Rollers son los torneos que más interés despiertan.

La razón es muy simple: concentran a los jugadores más mediáticos en el marco de los festivales más renombrados y reparten los premios más altos, con permiso del Main Event de las WSOP.

Se consideran Super High Rollers a los torneos que cuestan 50.000$ o más y la generalización de este tipo de torneos es bastante reciente, aunque tienen claros antecedentes en la historia del poker.

El torneo más antiguo y con más continuidad en el tiempo que buscó destacarse por su elevado buy-in es el World Poker Tour Championship, que ya en 2003 se arriesgó a sufrir un serio batacazo con una entrada de 25.000$.

En su edición más recordada, en 2007, Carlos Mortensen se impuso a 639 jugadores, lo que demostraba a las claras que un torneo con esa entrada podía tener un gran éxito y que ese precio no se acercaba siquiera al límite de lo que algunos estaban dispuestos a pagar.

En Europa, el precursor de este tipo de torneos fueron los MonteCarlo Millions, el primer torneo de poker que se disputó en la que hoy es sede del gran cierre de temporada del European Poker Tour.

En su primera edición el coste de la inscripción fue de 14.000$, pero en su segunda subió hasta los 25.000$ y fue ganado por Phil Ivey, el primero de los super high rollers.

Desde los inicios, fue el propio orgullo de los jugadores el que dio vida a estos torneos. El primer torneo de 50.000$ en hacerse un hueco anual en la agenda fue el H.O.R.S.E. de las World Series of Poker, que acabó adoptando como nombre oficial el Campeonato de los Jugadores de Poker.

Ese es el tema que vamos a tratar en este artículo, los jugadores, los verdaderos protagonistas que sostienen el formato, los nombres que atraen la atención de los aficionados, los especialistas que se han hecho un nombre triunfando en estos torneos para élites.

Para ser el mejor, hay que demostrar que se ha tenido éxito suficiente como para que tu bankroll soporte semejante mordisco y luego derrotar al selecto grupo de rivales que te encuentras en este tipo de torneos.

Podemos agrupar a los candidatos por su origen, por sus intereses e incluso por sus nacionalidades, pero de alguna manera, vamos a intentar diseccionar quienes son hoy en día, los nombres imprescindibles en un Super High Roller.

Los aficionados acaudalados

No es ningún secreto que la rentabilidad de una partida de poker es directamente proporcional a la cantidad de jugadores de menor nivel que el tuyo a los que te enfrentas.

En los Super High Rollers eso se traduce en contar con un entusiasta grupo de empresarios de éxito a los que les apasiona tanto el poker y competir contra los grandes profesionales del poker que no dudan en ser parte de la caravana del circuito, ajenos a las molestas exigencias de viajes y agenda que ello conlleva.

Los más conocidos son Paul Phua, Richard Yong, y Winfred Yu, que comparten mesas en Macao y su origen asiático.

Su mayor momento de gloria les llegó a todo ellos en el High Roller de 100.000 libras organizado por el grupo británico Aspers en 2012. Los tres ocuparon los tres primeros puestos entre 20 participantes.

Solo Richard Yong tiene una caja mayor, por su octavo puesto en el Big One for One Drop, aunque fuera una minicaja que solo cubriera poco más que el buy-in. Él, concretamente, es posiblemente el mayor aficionado a este tipo de torneos y no duda en presentarse incluso en citas "menores" como Londres o Barcelona.

En Europa el más conocido es el británico Paul Newey, que aún no ha conseguido adorno alguno para su vitrina y en Estados Unidos seguramente sea Bill Perkins el nombre a destacar, una cara bastante conocida ya que fue invitado a varios episodios de High Stakes Poker.

Cerramos este capítulo con un caso muy controvertido, el de Dan Shak. Él sigue considerándose un jugador recreacional y sigue llevando en persona su negocio financiero, pero en su historial figuran casi 7.000.000$ en premios, con 11 cajas en Super High Rollers.

Shak se ha convertido en la voz más crítica con el cariz que están tomando últimamente este tipo de torneos, en los que la competitividad se ha visto coartada por la lotería en que se convierten estos eventos a causa de  las recompras ilimitadas y los registros ultratardíos.

La vieja escuela

Cuando empezaron a proliferar los Super High Rollers, con paradas anuales en las WSOP, el WPT o el EPT, los primeros nombres en empezar a repetirse fueron los de los grandes profesionales del circuito, los más capaces de soportar la inversión necesaria para batir a la varianza y materializar su teórica ventaja sobre el resto del field.

A la cabeza de la lista pondremos a Daniel Negreanu, tercero en la lista histórica de premios en torneos de poker y profesional estrella de PokerStars, la sala que organiza el circuito con más High Rollers por metro cuadrado, el European Poker Tour.

Negreanu ha tenido su lógica cuota de éxitos en este tipo de torneos, pero el primer nombre que viene a la cabeza en ese apartado es el de Erik Seidel. En 2011, cuando muchos daban por estancada su brillante carrera, “Seiborg” se encaramó a lo más alto de los ránkings del poker mundial ganando consecutivamente el Aussie millions 250.000$ Challenge, El High Roller de 25.000$ del L.A. Poker Classic y el High Roller de 100.000$ del WPT Championship.

Estos rejuvenecidos “dinosaurios” del poker suelen compartir mesas en este tipos de eventos con rivales contra los que han peleado durante décadas, como John Juanda, Patrik Antonius o Antonio Esfandiari, el jugador que se llevó el mayor premio de la historia del poker en el Big One for One Drop

Los especialistas

Los Super High Rollers no dejan de ser torneos de poker. Tienes un stack inicial, suben las ciegas, eliminas rivales…

Es lógico que buena parte de sus inscripciones provengan de especialistas en torneos en vivo y el mejor exponente de este grupo es el Team Pro de PokerStars.

Como hemos dicho, el EPT es un circuito abonado a los Super High Rollers, con varias citas anuales repartidas entre Barcelona, Londres, Bahamas y Montecarlo. En ellos nunca faltan los parches de Vanessa Selbst, Jason Mercier, Bertrand Grospellier o Jonathan Duhamel.

Fuera de la cuadra de la pica roja merece la pena nombrar a Steve O’Dwyer, Tony Gregg, Yevgeniy Timoshenko o Dan Smith, dominador de este tipo de formato en la primera mitad de 2012 con triunfos en el Aussie Millions 100.000$ Challenge y en el Super High Roller 50.000$ del EPT Barcelona.

Uno que lleva unos meses desaparecido del mapa pero que merece un párrafo aparte en esta categoría es Sam Trickett.

Desde que dio el salto a los High Rollers a finales de 2010, prácticamente todas sus cajas son en este tipo de torneos, y entre sus impresionantes resultados figuran varios heads-ups en los Aussie Millions Challenges y un segundo puesto en el Big One for One Drop que le rindió más de 10.000.000$.

El británico es probablemente el jugador que más fama y dinero ha conseguido gracias a esta modalidad concreta de torneos, pero en las últimas grandes citas se le ha echado de menos. Esperemos que pronto vuelva a los grandes escenarios. Mientras, mantiene la forma jugando y visitando a los viejos amigos en casa, en Dusk Till Down.

En los torneos que se juegan en Estados Unidos, siempre se incorporan nombres como los de Noah Schwartz, Dani Stern o Mike Watson, pero pocos más que ellos se atreven a cruzar el charco de vez en cuando.

Internet Kids

A la hora de dar el salto a los torneos en vivo, algunos de los jugadores más conocidos de Internet no dudan en pagar las entradas más caras.

El nombre del momento es Mike McDonald, que ha logrado encadenar tres premios de más de un millón de dólares en los últimos meses, dos de ellos logrados en los Super High Rollers de los Aussie Millions.

Aunque la línea que separa a los especialistas en vivo u online es cada vez más difusa y es lógico que alguien encuentre alguna discrepancia, vamos a incluir en la lista de magos online que no faltan en estos torneos a Scott Seiver, Justin Bonomo, Sorel Mizzi, Ike Haxton, Ole Schemion, Joseph Cheong, Steven Silverman o Bryn Kenney.

Alemanes

Si hay un grupo de jugadores cuya carrera e historia están íntimamente ligadas a este tipo de eventos ese es el grupo de high rollers alemanes cuyo alma máter es Tobias Reinkemeier.

Los aficionados empiezan a conocer de carrerilla los nombres del cuarteto de jugadores más peligroso del circuito: Philipp Gruissem, Igor Kurganov, Fabian Quoss y Tobias Reinkemeier. Juegan juntos, reparten porcentajes, son nobles cuando se enfrentan entre sí y son buenos. Buenísimos.

Ha habido torneos en que el podio ha sido copado al completo por ellos y han conseguido incluso que Phil Ivey les otorgue la etiqueta de jugadores con más futuro en el mundo del poker en una entrevista reciente.

Por si fuera poco, suelen recibir refuerzos puntuales con jugadores de la talla de Marvin Rettenmaier, Martin Finger o el ya mencionado en el apartado online Ole Schemion “wiziwizo”.

Daniel Negreanu no dudó en nombrarlos entre las selecciones más importantes del mundo junto a Estados Unidos y Canadá en su idea para un torneo olímpico. Y para mí, serían los claros favoritos.

Además, el relevo está asegurado. En los últimos torneos ya se han dejado ver el jugador de cash en hagh stakes Cristoph Vogelsang, Max Lehmanski o Max Altergott, cuya primera caja en el circuito fue una victoria en el Super High Roller 100.000€ de la EPT Grand Final 2013.

El brillo de este grupo de androides teutones suele hacer sombra a otros jugadores europeos que se presentan a jugar en estas ocasiones especiales del calendario, como el sueco Martin Jacobson, el holandés Govert Metaal, el danés Mickey Petersen o la inevitable embajada rusa en la que suelen repetir Vladimir Schmelev o Vitaly Lunkin.

Estrellas invitadas

La guinda en el pastel de un Super High Roller es convencer a una de las grandes superestrellas del poker para abandonar por unos días las grandes partidas privadas o sus oficinas habituales para sentarse a jugar un torneo de poker.

Pero ni siquiera ellos consiguen abstraerse totalmente del atractivo de los Super High Rollers y hemos visto a Tom Dwan, Phil Ivey y Viktor Blom jugando en Bahamas, Australia, Macao…

Esa es la verdadera muestra de por qué los Super High Roller son los torneos estrella del calendario: un torneo que nadie quiere perderse, ellos en el tapete y nosotros desde el raíl

COMENTARIOS

Todavía no se ha realizado ningún comentario en esta noticia.